• JOÃO MOREIRA SALLES / Septiembre 2017

    Proyección de su último film y charla con el cineasta

    Invitado por el Programa de Cine 2017 del Departamento de Arte de la Universidad Torcuato Di Tella, en el que dictó un seminario intensivo, el cineasta brasilero brindó una conferencia abierta luego de la proyección de su film No intenso agora (2017).

    La actividad se realizó de manera gratuita el sábado 2 de septiembre a las 17.30h en el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930). 

    _150722576902936100.jpg,_150722576902674700.jpg,_150722576902412400.jpg,_150722576897479300.jpg,_150722576897132600.jpg,_150722576896778700.jpg,_150722576894149800.jpg


    João Moreira Salles: Lo que las imágenes parecen decir

    Recibimos la visita de João Moreira Salles (Río de Janeiro, 1962) para dictar el segundo seminario internacional del Programa de Cine 2017, después del que brindó en el mes de agosto James Benning. Es difícil no parecer exagerado al hablar de Moreira Salles, aunque lo que sigue sea apenas descriptivo. No sólo es uno de los nombres que realmente importan del cine latinoamericano actual. Moreira Salles es, al mismo tiempo, una figura imprescindible de la escena cultural del Brasil, en tanto editor de Piauí, una de las mejores revistas del continente, y director del Instituto Moreira Salles, cuyo acervo fotográfico (800.000 imágenes originales), musical (80.000 fonogramas) y literario (archivos personales de los más significativos escritores brasileños) no tiene parangón en América Latina. Como si eso fuera poco, también ha sido productor y factotum de casi todos los títulos del gran documentalista Eduardo Coutinho. Por su parte, Santiago, su film precedente como director, se ubica, según muchos críticos, entre los mejores films brasileños de la historia.

    Para seguir en la misma tónica, se podría agregar que Moreira Salles es uno de los cineastas más lentos de la historia. Pasaron diez años entre su película anterior, Santiago (2007), y su nueva obra, No intenso agora (2017), el film que presentamos. De hecho, desfilaron quince años entre el rodaje y el montaje final de Santiago, que lleva como significativo subtítulo: Una reflexión sobre el material bruto. Y No intenso agora también podría llevar un subtítulo análogo. Moreira Salles fue recopilando material de archivo sobre los “sucesos” de Mayo del 68, principalmente de París, pero también provenientes de Praga y, por supuesto, de Brasil. Lentamente, en los ratos libres que le dejaban sus otras ocupaciones, en los fines de semanas, en las vacaciones, empezó a describir por escrito lo que veía en las imágenes.

    - Así, el film fue hecho a partir de lo que fui viendo, porque estaba muy atento a las imágenes, tratando de identificar no sólo lo que el narrador decía, sino lo que las imágenes parecían decir. Cuando trabajamos el montaje, íbamos identificando cada secuencia con pequeños cartelitos que pegábamos en la pared. Este es un detalle menor pero significativo. Varios de ellos tenían el nombre de Farocki. Praga: Farocki. Significa que en ese momento de Praga estábamos indagando esas imágenes, ¿por qué fue hecha así?, ¿por qué un chico está filmando detrás de un tanque?, ¿por qué un chico está filmando desde adentro de una casa y no desde la calle? Esas son preguntas que en la isla de edición llamábamos “preguntas Farocki”. Entonces comencé a tratar de entender por medio de la imagen qué es lo que estaba sucediendo. ¿Qué tipo de lente usa el camarógrafo de Praga? ¿Y el de París? ¿Por qué la cámara tiene un lugar y no otro? ¿Está cerca o lejos de la acción? ¿Por qué, cómo, de qué manera filma?

    Esas preguntas, hechas a las imágenes, evocan el trabajo de Harun Farocki (1944-2014), el cineasta alemán que, a lo largo de una vasta obra documental, se especializó en interrogar las imágenes con toda la información necesaria, en términos de contexto e intencionalidad, pero atento sobre todo a lo que sólo las imágenes pueden contar. Una de las películas de referencia de Farocki, Respiro (2007), que analiza con detenimiento las casi únicas filmaciones realizadas en un campo de concentración nazi, surgió a partir del trabajo realizado durante un seminario. Por cierto, No intenso agora podría verse, de esa manera, como una extraña especie de seminario intensivo, consagrado a reflexionar sobre lo que dice la imagen cinematográfica. De no ser, eso sí, por su potente carga emocional, infiltrada a través de la meditación personal que las imágenes históricas suscitan en el cineasta, y por su enorme capacidad narrativa, que hace de esta película, más que un documento, una fábula con moraleja abierta.

    -Hay algo que descubrí en las imágenes del 68, y que para mí fue muy poderoso. Comprendí, o tuve la sensación de comprender, que estaba muy bien estar vivo durante aquellos días y aquellas semanas. ¿Y qué significa eso? Un sentimiento absoluto de alineamiento con la vida, con el tiempo presente, con el momento. Luego se impuso una pregunta central para la película: ¿qué sucede cuando todo eso pasa? ¿cómo se sigue?*

    No intenso agora no es una obra política por el “tema” sino por esa forma que tiene de obligar al espectador a hacerse preguntas incómodas: ¿qué me están diciendo estas imágenes? ¿qué tienen que ver con mi vida? ¿cómo sigo?

    -Andrés Di Tella

    *Las citas provienen de una charla entre João Moreira Salles y Edgardo Dieleke publicada en la revista Las naves 5 (Editorial Tenemos Las Máquinas, Buenos Aires, 2015)



  • JAMES BENNING / Agosto 2017

    Proyección de su último film y charla con el cineasta

    Invitado por el Programa de Cine 2017 del Departamento de Arte de la Universidad Torcuato Di Tella, en el que dictó un seminario intensivo, el cineasta brasilero brindó una charla abierta luego de la proyección de su film measuring change (2017).

    La actividad se realizó de manera gratuita el viernes 11 de agosto a las 19h en el Auditorio de la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes (Av. Pres. Figueroa Alcorta 2280).

    _150550223761701100.jpg,_150714962381837500.jpg,_150550223761459500.jpg,_150550223761869300.jpg,_150047530896961900.jpg

    James Benning: Midiendo el cambio

    James Benning es un cineasta inclasificable y, como tal, el mejor exponente del tipo de búsqueda que propiciamos en el Programa de Cine de la Universidad Torcuato Di Tella, donde ha venido a dar nuestro primer seminario internacional. Su obra, iniciada en los años 70, comprende una ya larga serie de largometrajes y cortometrajes que redefinieron, una y otra vez, los contornos del cine llamado “experimental”: películas que buscan precisamente romper los límites de lo que es posible hacer con el medio. En particular, Benning ha explorado toda la potencialidad y al mismo tiempo la dificultad implicada en el acto de observar. En su cine, así como en su famoso curso de Cal Arts: Looking and Listening.

    ¿En qué consiste, precisamente, la observación? ¿En qué medida el observador influye sobre lo observado (y viceversa)? Sus films más “observacionales”, como los emblemáticos 13 Lakes y Ten Skies, filmados en tomas de 10 minutos que agotaban un rollo completo de 400 pies de 16mm, mientras la luz y el color del lago o el cielo van cambiando, son al mismo tiempo el registro de una especie de “performance”, la del propio cineasta solitario, recorriendo las rutas del país e instalando su cámara en los rincones más inhóspitos.

    Otros films-observaciones establecen procedimientos estrictos de trabajo, como One-Way Boogie Woogie (1978), que consiste en una acumulación sistemática de planos de 60 segundos, o bien los rigurosos 40 segundos observados en Landscape Suicide (1986); mientras que en RR (2008), su oda al ferrocarril, el montaje queda determinado por el tiempo que cada tren de carga filmado se toma en atravesar el paisaje, o mejor dicho, el plano (su formación de matemático ejerce una secreta lógica sobre su estética). El ritmo se evidencia, inesperadamente, como un elemento básico de lo que hacemos cuando vemos y oímos.

    En otras películas, en cambio, la observación se carga de otra información, como en North on Evers (1991), que registra un largo viaje en moto que hizo Benning a través de los Estados Unidos, combinado con el diario escrito de un viaje anterior por los mismos lugares. En Deseret (1995), la observación fotográfica del paisaje de Utah se integra con la lectura de noticias sucedidas en ese estado desde 1852 hasta 1991. La observación se puebla de historias y de Historia, de experiencias previas y de fantasmas, como si fuera imposible observar sin recordar.

    En los últimos años su cine se ha literalmente “desbordado”, para usar el término que acuñó el legendario experimentalista granadino José Val del Omar. Uno de sus proyectos más recientes, por ejemplo, consistió en la construcción de dos cabañas de madera, hechas con sus propias manos, que replicaban la cabaña del escritor Henry David Thoreau, autor de “Walden”, y la de Ted Kaczynski, el legendario profesor-terrorista Unabomber. Benning investigó a fondo las relaciones insospechadas entre el místico de los bosques y el terrorista que mandaba bombas por correo. Para el mismo proyecto, se puso a pintar una serie de cuadros, imitaciones de artistas marginales como Bill Traylor, Mose Tolliver, Henry Darger y Martín Ramírez, “para aprender a pintar”, además de reunir una biblioteca que reproducía la de Kaczynski (entre sus estantes, había incluso un libro de mi propio padre, ¡Torcuato Di Tella!). El proyecto se exhibió como instalación en el Kunstverein de Hamburgo, bajo el título Decoding Fear. Como complemento, Benning produjo un libro de artista, junto a Julie Ault, Two Cabins. También forman parte del proyecto, sí, dos o tres películas, Two Cabins, Stemple Pass y Nightfall, en versiones multipantalla o “monocanal”. Otra operación que caracteriza su trabajo reciente consiste en “volver” sobre obras o procedimientos ya transitados en el pasado, ya sea clásicos del cine norteamericano como Easy Rider o Faces, así como materiales propios, por ejemplo en John Krieg Exiting the Falk Corporation in 1971 (2010), donde retoma y manipula digitalmente un plano de uno de sus primeros cortos, Time and a Half (1972), o One-Way Boogie Woogie/27 Years Later (2005), donde regresó sobre los materiales del título que mayor trascendencia tuvo de su primera época.  

    En el trabajo que presentamos en esta ocasión, inédito en Argentina (como sigue siendo buena parte de su obra), Benning vuelve a un símbolo que, tal vez, refleje su propia concepción artística: la mítica obra de “land art” de Robert Smithson, The Spiral Jetty, que introdujo en 1970 una equívoca presencia humana en la naturaleza, al construir un “espigón” o “muelle” en forma de espiral, con cinco mil toneladas de piedras, sobre una orilla del Great Salt Lake, en el desierto de Utah. Benning ya había filmado la obra en la anteriormente mencionada North on Evers (1991); mejor dicho, creyó que la había filmado: durante muchos años, el muelle permaneció sumergido e invisible bajo las aguas del lago, ¡y Benning registró sin saberlo un sitio equivocado! En 2005, cuando las aguas habían vuelto a bajar, Benning volvió repetidamente al Spiral Jetty, para hacer uno de sus últimos films en 16mm, casting a glance (rodado durante el mismo período y los mismos viajes en que rodó RR). Filmó en numerosas ocasiones durante dos años, calculando al mismo tiempo la altura de las aguas que correspondían a diferentes años de la historia de la obra: lo que filma en otoño del 2007 viene a ser, por la altura exacta de agua en ese momento, una especie de registro documental retroactivo del año 1972. La obra de Smithson muda según las estaciones: las piedras negras de basalto se tornan blancas en la medida que la sal del lago las cubre, y vuelven al negro en la temporada de lluvias, que lava la sal. El hecho de que el espigón hubiera “desaparecido” bajo el agua durante dos décadas puede ser concebido, asimismo, como parte de la obra. El viajero o expedicionario que llega hasta el medio del desierto para ver The Spiral Jetty, así como hace una y otra vez el propio cineasta, también afecta la obra con su presencia; y, por supuesto, él mismo resulta transformado por su experiencia de la obra. No hemos visto aún measuring change (2016), pero imaginamos que continúa, y complica de nuevos modos, el prolongado experimento de Benning sobre la observación, o dicho de otra manera, sobre el tiempo de la experiencia y el tiempo del cine.

    -Andrés Di Tella



  • DORA GARCÍA / Abril y mayo 2014

    En el marco de la exposición EXILIO de la artista española Dora García, se proyectaron tres películas de su autoría.

    Miércoles 30/4/14
    18.30h - Proyección de Zimmer, Gespräche
    Aula de Cine "María Luisa Bemberg"

    Zimmer, Gespräche (2006, 31’, video, color, audio en alemán, subtítulos en español)

    El encuentro en un apartamento de Leipzig entre un oficial de la Stasi y un informante civil es el escenario elegido para Zimmer, Gespräche. La Stasi era la todopoderosa policía de Alemania Oriental hasta 1989, pero ni la Stasi ni la ciudad de Leipzig son mencionadas explícitamente en el video, que está situado en un tiempo y espacio indeterminado, sólo discernible a través del acento de los actores y sus vestimentas.

    La construcción de una escena realista no es la intención de Dora García, y Zimmer, Gespräche no es ni un documental ni una ficción documental. Lo que García busca es utilizar los parámetros de una situación histórica dada, para comunicar conceptos abstractos tales como el miedo, el control, la autoridad, la sumisión, la obediencia, el absurdo, el poder o la vigilancia. Todas nociones que están en estrecha relación con cuestiones de secreto, archivo, comunidad y otros códigos de conducta humana, temas recurrentes en la obra de la artista española.


    Viernes 30/5/14
    19.00h - Proyección de Film (Hôtel Wolfers) The Joycean Society
    Aula de Cine "María Luisa Bemberg"

    Film (Hôtel Wolfers) (2009, 11'31'', video, color, audio en inglés, subtítulos en español)

    El ojo de la cámara recorre una casa abandonada. De modo preciso escanea las paredes, los cristales de las ventanas y las habitaciones. Su mirada se desliza sobre la pintura descascarada. La arquitectura franca de este distinguido edificio (Hôtel Wolfers en Bruselas) fue diseñada por Henry van de Velde. Las grabaciones sin sonido, hecho en blanco y negro en película de 35 mm, la ubicación histórica y la técnica elegida, subrayan la historia que es narrada por la voz en off. Esta historia, un guión de cine, se remonta a 1965 pero se refiere a 1929, la misma época en la que se erige el edificio. No existe ninguna relación entre las grabaciones del espacio y la narración, aunque por momentos parecen coincidir.

    La casa aparece como espacio neutro que es llenado con la historia escrita en 1965 por Samuel Beckett, homónima a la obra de García: "Film". Beckett fue uno de los primeros que hizo hincapié en la mirada voyeurista del espectador en el cine. Él introdujo al espectador en la historia al dejar que él / ella toma el lugar de la cámara. En la versión original de "Film", Buster Keaton es el protagonista O. O está haciendo todo lo posible para permanecer invisible: su rostro constantemente escapa. Las personas que buscan en la cámara y que son vistos por ella, se marchitan con el miedo. Después de que O ha entrado en una casa, se libera cada habitación de cualquier mirada. Ventanas y espejos quedan cubiertos y los retratos son quitados de las paredes. Una mirada pasa por alto: la de E - el ojo de la cámara. En el enfrentamiento, O y E parecen ser la misma persona, simbolizando el espectador que está siendo confrontado con su propia mirada.

    En la pieza de Dora García funciona de la misma manera: la posición del espectador es investigada de igual modo a través de la cámara que explora con exactitud el espacio, en búsqueda de una pista o de una historia. Las vistas hacia el exterior están protegidas, nada puede ser visto a través de las ventanas. El espectador errante finalmente sólo se encuentra consigo mismo.

    The Joycean Society (2013, 53', video, color, audio en inglés, subtítulos en español)

    Un grupo de personas ha estado leyendo un libro juntos durante treinta años. Lo han estado leyendo una y otra vez, y cada trayecto desde la primera hasta la última página llevó once años. Una vez que llegan a la última palabra, un muy enigmático "el", comienzan de nuevo con la primera palabra, "riverrun". El texto aparece inagotable, su interpretación es sin fin, la naturaleza inconclusa de su apasionante lectura. El mundo parece dejar de existir fuera de esta sala de lectura o, tal vez, existe debido a ella.

    The Joycean Society recibió una mención especial en Transcinema (PE). El libro que acompaña el proyecto, fue editado por Fondation Prince Pierre de Mónaco junto a Dora García, e incluye textos y entrevistas de Emiliano Battista, Anna Daneri, Eva Fabbris y Abdellah Karroum.


    Sobre EXILIO
    El desterrado habla entonces una lengua extranjera no sólo para quien lo escucha, sino también para sí mismo: una lengua que está siempre y constantemente sobre el borde extremo de la afasia, de la extinción de la palabra. Entrar en la muerte de la palabra, como hemos visto en Billy Budd, es entrar en la muerte. (“Desde el Exilio, La creación artística como testimonio” de Franco Rella).

    El proyecto EXILIO gira entorno a algunas de las ideas centrales del libro Respiración artificial, de Ricardo Piglia, en especial a una idea de la literatura como resultante de cartas llegadas del futuro e interceptadas por lectores que no son los destinatarios originales de las mismas, a la idea de que en toda escritura existe un secreto, y finalmente, en la noción de exilio como estado utópico por excelencia.

    EXILIO fue iniciado en 2012 por Dora García como un proyecto que consiste en transformar la sala de exposición en receptor y recipiente de un gran número de cartas, enviadas a la institución por un grupo variable de autores invitados. EXILIO en Universidad Torcuato Di Tella incluye un enorme número de cartas que participaron en las dos estaciones anteriores de la muestra (Tel Aviv Museum of Art “Host and Guest” curada por S.H. Madoff, y en Rupert, Vilna, Lituania), a las que se suma la participación de los colaboradores Aldo Piromalli, Giulia Girardello, Mattia Pellegrini, Darius Miksys, Luciana Kaplun y Michal Bar-Or, y de los artistas y autores argentinos Runo Lagomarsino, Marie Orensanz, Magdalena Jitrik y Santiago García Navarro.


    Dora García. Nacida en Valladolid, Dora García estudió Bellas Artes en la Universidad de Salamanca y la Rijksakademie de Amsterdam (1985-1992). En la actualidad vive y trabaja en Barcelona después de haber residido en Bruselas durante más de dos décadas. Dora García utiliza una gran variedad de medios, incluyendo performance, video, texto e instalación. Su trabajo se centra en particular en las nociones de duración, el acceso y la legibilidad. El trabajo de García también explora el potencial político arraigado en posiciones marginales: rindiendo homenaje a través de varias obras a personajes excéntricos y a menudo anti-heroicos. Dora García ha tenido exposiciones individuales en Index Estocolmo (2011), Kunsthalle de Berna (2010), Galerie für KunstZeitgenössische, Leipzig (2007), SMAK, Gante (2006) y el Museo Reina Sofía, Madrid (2005-06). Ha participado en Documenta (2012), Bienal de Venecia (2011), Bienal de São Paulo (2010), la Bienal de Sydney (2008), Skulptur Projekte Münster (2007) y la Bienal de Estambul (2003).

  • REVANCHA INVISIBLE - Proyección de cortos del Laboratorio de Cine 2013

    VIERNES 6/12 - 18 a 22h

    AULA DE CINE MARIA LUISA BEMBERG
    AULA AS5 FRANCISCO BULLRICH

    Participantes:
    María Alché / Joaquín Aras / Natalia Ardissone / Segundo Arregui / Jerónimo Atehortúa Arteaga / José María Avilés-Endara / Paola Buontempo / Paulo Fast / Dana Ferrari / Lucía Ferreyra / Lucas Gallo / Lucía Gasconi / Nicolás Goldschmidt / Santiago Guidi / Mateo Kesselman / Juan Matías Killiam / Josefina Labourt / Agostina López / Denise Lara Margules / Jerónimo Quevedo / Julieta Sans / Gabriela Schevach / Guido Segal / Luis Sens / Pedro Wainer.

    Profesores:
    Martín Rejtman y Andrés Di Tella

    Asistente:
    Sebastián Elsinger

    ROGRAMA 1

    De 18 a 20h Aula de Cine María Luisa Bemberg
    De 20 a 22h Aula AS5 Francisco Bullrich

    1000 pesos (’’13). Nicolás Goldschmidt
    Maria Jose debe 1000 pesos y tiene que devolverlos. Intentara conseguirlos viajando por los trenes de la ciudad de Buenos Aires donde las puertas abiertas dan al vacio.

    Sin título (’18). Gabriela Schevach
    Discusión sobre fotografía contemporánea (1ra. parte)

    Hola humano (’13.30). Josefina Labourt
    Una mano escribe una carta a un ente del pasado, como forma de liberación de los fantasmas que le acechan.

    Soy muy joven (’’7). Agostina López
    Lucía hace acciones para conocerse. Da un beso, visita a su abuela, a su amiga, hace una excursión al zoológico. A ver si en ese día, en esa ciudad, en ese paseo se encuentra a si misma. 

    Lo que es y lo que no es (’’9.30). Pedro Wainer
    En la noche, hay cuestiones que se develan y otras que permanecen ocultas.

    En reemplazo (’’9). Segundo Arregui
    Es invierno en Viedma y la lluvia nos encierra durante un fin de semana. Mi mamá teje un suéter, mi papá se duerme con el control remoto en la mano  y yo pruebo una cámara prestada.
    El sillón se vuelve terreno de disputa y el televisor no descansa, mientras el perro y el gato comparten el calor del horno encendido.

    Me gusta verte matar zombies (’’11). Santiago Guidi
    Raider y Janter son dos jóvenes que vagan de pueblo en pueblo tratando de esconderse del clima desértico y hostil de un lugar que hace difícil situar temporalmente. Un día Raider encuentra unas llaves en medio de una duna. 

    Horacio (’’3.7). Natalia Ardissone
    Un hombre se queda encerrado del lado de afuera de su casa y de la calle y se encuentra con un momento para sí mismo.

    Circular (’’20). Paulo Fast
    En los últimos dos años de mi vida recapitulo con mi padre en su casa, mate mediante, algunos de sus hitos. 
    Allí aparecen las diferencias, las distancias y el amor. Un entramado donde las decisiones también parecen plegarse a las leyes de permanente cambio.

    Se busca toy (’’2.30). Juan Matías Killian
    "Dentro de una bolsa que son un montón de calles perdidas en la noche.  ¿Donde terminan todos los rechazados? ¿En los recuerdos de quién tendríamos un nuevo hogar una vez que elijamos borrarnos para siempre de nuestros cercanos? 
    Huir de espaldas y poco a poco, mientras aceleramos, ver como nos achicamos en el pasado hasta convertirnos en tan solo el eco de un pequeño ladrido."

    Las Flores (’’14). Guido Segal
    Algo tiene ese fraile mendicante que Bernardo ve todos los días, arrodillado frente a su mansión. La curiosidad se vuelve obsesión, y desde ahí sólo hay un paso a la reverencia. El pequeño Maseo será quien complete el tridente de la fe, tres figuras ascéticas que avanzan hacia el mundo, listas para predicar sin palabras. "Tanto es el bien que espero que en toda pena me deleito", sugiere el fraile, con un ramo de flores entre las manos.

    Colección (’’2.45). Paola Buontempo
    Parque de diversiones de la fe.  Bajo el hilo de la enciclopedia, relaciones posibles en un mundo simulado.

    Groenlandia (’’19). Lucia Gasconi
    El derretimiento masivo de la superficie helada de Groenlandia desencadena conflictos íntimos en la vida de Soledad, una chica que debe lidiar con un padre amnésico   y una hermana ausente.

    PROGRAMA 2

    De 18 a 20h Aula AS5 Francisco Bullrich
    De 20 a 22h Aula de Cine María Luisa Bemberg

    Enfrentar animales salvajes$1 (’’6). Jerónimo Quevedo
    Una intervención que no le gustó para nada, y tampoco está de acuerdo.

    Las Vendas (’’9.14). Lucía Ferreyra
    Algún encuentro misterioso por la ciudad y un viaje hacia un extraño campeonato de boxeo amateur, en algún pueblo de la provincia de Bs. As.

    Las Hermanas Kibrik (’’12). Julieta Sans
    Afula - Buenos Aires - Barcelona. Eda, Lea y Ruth son las Kibrik y este es un retrato de los espacios que habita cada una de ellas. ¿Es posible narrar el vínculo que existe entre tres hermanas que viven en distintos puntos del planeta? ¿Con qué imágenes se escriben sus caminos? 

    Ardía (’’7.53). Dana Ferrari
    Un documental sobre una familia, victima de lo que se conoce como "trabajo". Los integrantes dan testimonio de los desafortunados eventos y sus peripecias para sortearlos.

    Amaicha, capitulo primero: Clemente (’’19). Mateo Kesselman
    Clemente es un lobo estepario de los valles calchaquies.

    Los hermanos (’’10). María Alché
    Cae la noche sobre la ciudad,   algunos en la casa pergeñan planes para lo que vendrá.

    La excusa (’’4.10). Luis Sens
    Fotografías familiares recuperadas de un incendio y una llamada no convencional entre padre e hijo.

    El corazón, si pudiera pensar, se detendría (’’16). Jerónimo Atehortúa-Arteaga
    Una joven pareja vive en un pequeño departamento. Ella trabaja incesantemente, el parece ser director de cine y tener demasiado tiempo libre para pensar; entonces surgen los conflictos. Ninguno puede huir del otro en ese espacio en el que además de (con)vivir, es imposible diferenciar entre las horas de ocio y las de trabajo, entre el tiempo individual y el de pareja, entre sus propias ficciones y sus peleas.

    Las palabras y las cosas (’’2.20). Joaquín Aras
    Acciones de todos los días se suceden en una progresión no tan cotidiana.

    Conversaciones en el Jardín (’’20). José María Avilés
    El jardín histórico del museo de arte español Enrique Larreta, es un lugar único en la ciudad de Buenos Aires: diseñado según la tradición hispano-islámica, como un lugar para la meditación, es uno de los muestrarios mas ricos de plantas de la ciudad.
    Su jardinero hace mas de veinte años, Atonio Sturla, realiza los cuidados diarios que el jardín necesita, y es también un hábil narrador. Sus relatos, entonados con una particular formalidad, recuerdan al viejo arte declamatorio.

    Cumpleaños del 67 (’’3.24). Denise Lara Margules
    Una fiesta de cumpleaños filmada en super 8. Una traición familiar y una chica, que 2 generaciones después, se pregunta que habrá pasado.

    Grandes Éxitos (’’21). Lucas Gallo
    Alejandro cumple 33 años y a lo largo de un día se irá tal vez alejando de lo que era para acercarse a lo que es. O al revés, ¿quién sabe?