Mensaje del Director

Sentirse bien es un idioma en sí mismo, el cual, dependiendo de nuestras historias personales y laborales, hemos tenido mayor o menor posibilidad de aprenderlo. ¡Nunca es tarde!

En tu infancia, ¿te enseñaron a sentirte bien? ¿Sentís que te merecés tu bienestar? ¿Disfrutás de tu trabajo?

Es muy importante registrar cuándo nos sentinos bien y cuándo no, pero pocas veces lo hacemos. Por esa falta de conexión, de conciencia respecto a nosotros mismos y a otros, permanecemos en lugares en los que no nos sentimos cómodos y aceptamos hacer innmuerables acciones que no se corresponden con nuestros deseos o emociones. 

¿Somos permeables al cambio? ¿Podemos cambiar nuestros hábitos para sentir bienestar? 

Sumado a todo esto, nuestra vida laboral cada vez es más comleja y compite inconscientemente con nuestro bienestar.

El desafío es conseguir un equilibrio y una coherencia en nuestras vidas que nos permitan disfrutar de cada espacio que habitamos. 

El primer paso es desarrollar nuestra conciencia, atender a nuestra ceguera sensitiva y cognitiva, empezar a observar aquello que nunca supimos que se podía observar, y aprender y entrenar nuevos hábitos para sentirnos bien. La buena o mala noticia es que sólo depende de nosotros mismos. ¡El bienestar es contagioso! 

De todo esto se trata el programa: generar conciencia y comprender su relación con el bienestar, desarrollar nuevos hábitos para poner en movimiento nuestra nueva conciencia. Como consecuencia de ello, todo el mundo que nos rodea (familia, amigos, compañeros de trabajo) será parte de este cambio.