
Perfil de Elena Highton
<DIV>La flamante vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia, Elena Inés Highton de Nolasco fue la la primera mujer designada por el Senado para ocupar un lugar en el máximo tribunal, cargo que asumió en junio del año pasado.</DIV>
Se graduó como abogada en 1966, con diploma de honor en la Universidad de Buenos Aires, y se doctoró diez años después, con una tesis sobre la hipoteca que fue calificada de sobresaliente.
Carrera judicial. Ya para entonces trabajaba en el Poder Judicial, en donde ingresó en 1973, recomendada por el escritor nacionalista y peronista Arturo Jauretche, tío de su marido, el médico Alberto Nolasco. Pero quienes la conocen dicen que ella no tiene militancia política.
De muy bajo perfil, esta mujer es católica, moderada e ideológicamente se ubica en el centro, algo más a la derecha que Carmen Argibay.
Ingresó en la Justicia como defensora oficial, cargo que ejerció hasta 1979; fue ascendida a jueza especial civil y comercial, donde se desempeñó hasta 1988; ese año fue nombrada jueza civil y, en 1994, fue ascendida a camarista del fuero.
Mediación y solución de conflictos. También participó durante los últimos quince años de muchas comisiones de estudio creadas por el Ministerio de Justicia para elaborar proyectos de leyes vinculados con la mediación y la solución alternativa de los conflictos judiciales.
Además, creó la Fundación Libra, dedicada a la enseñanza de aquellos asuntos, y se desempeñó como consultora internacional en la materia.
Especialización. Para completar la especialización, realizó estudios en esa disciplina en el Colegio Judicial de Reno, Nevada, en Estados Unidos y en la Escuela de Derecho de Harvard, donde también se interesó por la vertiente del derecho y la economía, materia que continuó profundizando en la Universidad Torcuato Di Tella.
Libros y revistas. Además fue nombrada titular de la cátedra de Derechos Reales (UBA) en 1984, función que revalidó por concurso en varias oportunidades; es autora de treinta libros; fue uno de los fundadores de la Revista de Derecho Comparado (editorial Rubinzal-Culzoni); realizó casi cien trabajos de investigación, y participó de más de trescientos congresos y seminarios.
Distinciones. Todo su currículum muestra a una persona que supo cosechar varias distinciones: la UBA le dio en dos oportunidades el premio a la producción científica; fue becaria del gobierno de Canadá y también logró varios premios internacionales otorgados en los Estados Unidos, entre ellos el que le dio el Foro Mundial de Mediación por actuación destacada
