Clarín
28/06/25

Harán un edificio sobre cuatro casas singulares de Belgrano: la polémica

Por Silvia Gómez

Fabio Grementieri, profesor de la Escuela de Arquitectura y coordinador del Programa en Preservación y Conservación del Patrimonio, fue consultado sobre la preservación de fachadas en los barrios.


Ayer. Las viviendas en foco, antes de la colocación del vallado

Las "cuatro casitas" de Belgrano, en Arcos al 1400, ya se encuentran semi tapiadas, detrás de una valla metálica negra que anticipa que se vienen obras. En un barrio ultra densificado -con torres entre medianeras, torres exentas y edificios en altura- el futuro de estas viviendas unifamiliares, construidas entre fines del 1800 y principios del 1900, generó preocupación vecinal. Sin embargo, ahora se conoce el proyecto: las fachadas -y partes de la estructura- se conservarán y se construirá un edificio en altura.

Las casitas están en una manzana atípica formada por las calles Arcos, Virrey Loreto, O'Higgins y Zabala. Cada una estaba asentada en su propia parcela. Fueron vendidas poco a poco y ahora se encuentran "englobadas" en una parcela. Tienen una protección cautelar, que obliga a preservar la fachada y permite la intervención en el interior e incluso, ampliación del volumen original.

En la Ciudad hay otros dos tipos de protección: integral y estructural. La integral es la más estricta, ya que sólo permite trabajos de conservación y restauración. Mientras que con la estructural se pueden hacer modificaciones interiores y tareas de mantenimiento (sin alterar fachadas).

Según las publicaciones del gobierno porteño, se llevó a cabo un estudio de factibilidad para permitir la modificación y ampliación de esta parcela; lo que permitió el "englobamiento". Mientras que la gerencia Operativa de Patrimonio Arquitectónico y Urbano no presentó objeción al proyecto de construcción de un edificio de viviendas y locales comerciales.

Lo que se viene es un edificio que integrará en el basamento las cuatro casitas. El estudio MTL Group estará al frente de la obra y explicó a Clarín: "Son piezas de bajo valor patrimonial, descontextualizadas por grandes cambios en el barrio y fundamentalmente en el entorno inmediato, con diversas intervenciones a lo largo del tiempo y una de ellas se encuentra en mal estado de conservación. Sólo una tiene catalogación firme por ley".

"La estrategia general busca preservar fundamentalmente las fachadas, sectores de techos y algunas componentes de los interiores que se encuentren en buen estado y resulten en un aporte al proyecto completo", agregaron. Tanto fachadas, como techos y aberturas -entre otras partes- serán conservadas, aseguraron.

¿Se viene un ejemplo de "arquitectura parasitaria"? El arquitecto Fabio Grementieri -especializado en la arquitectura de los siglos XIX y XX y autor del libro "Grandes residenciasidentifica este tipo de proyectos como "arquitectura fachadista" y se declara "fanático del fachadismo": "Claro que hay mejores y peores intervenciones, desde ya, pero creo que preservando las fachadas se logra mantener el caracter e identidad del barrio. Y por otro lado, deja de ser ‘un edificio más’ para formar el paisaje urbano". Según su mirada, "hay que premiar a quienes conservan por sobre aquellos arquitectos o desarrolladores que arrasan con todo. Preservar las fachadas demanda un esfuerzo técnico y económico".

"No nos horroricemos. La Ciudad es heterogénea y está llena de excepciones. Por supuesto que es necesario preservar barrios como por ejemplo Belgrano R. y sus casonas, avenidas y arboledas, pero hay barrios ultra densificados, y que tienen este tipo de obras, que son una oportunidad para mejorar el entorno", dice.

Como experto en patrimonio, asesoró al equipo de MTL Group sobre la preservación de las casitas. Dijo que pidió coherencia: "Lo que ‘pongan’ por encima, debe conectar con lo existente a través de gestos urbanos. Tendríamos una ciudad más linda".

En X, la cuenta @panita_pana, compartió un ejemplo sobre Avenida Avellaneda al 2200, en Flores. Una fachada clásica de principios del 1900, de dos plantas, desde la que asoma un edificio moderno entre medianeras de 14 pisos, más retiración. Con una particularidad: los balcones de primero y segundo piso tienen esta fachada antigua prácticamente pegada.

Volviendo a las casitas, desde @ilustroparanoolvidar, la arquitecta Natalia Karbabian, llamó a reflexionar sobre la conservación y el modelo de crecimiento de la Ciudad. "Arquitectura zombie" bautizó lo que se viene sobre Arcos: "Cuatro arquitecturas singulares, contiguas e irremplazables, anteriores a 1941. Demolición y vaciamiento para ser cáscara".

Hace referencia a la reducción de acceso a la luz solar que traen aparejadas las torres (en este caso, el render muestra que habrá un edificio de al menos 16 pisos). Además, al efecto "túnel" sobre Arcos: "Junto a otros de gran altura ya existentes, generará un estrechamiento visual y espacial, acentuando el efecto túnel en una calle originalmente residencial y de escala barrial", publicó.

Y un debate que regresa entre los vecinos cada vez que aparece una obra nueva -no es la única por otra parte, incluso en esta misma manzana- la saturación de la infraestructura y los servicios debido a la densificación.w