Tiempo Argentino
13/10/14

Falleció el juez Enrique Petracchi y la Corte tendrá cinco miembros

A los 78 años, el magistrado que asumió en 1983, tras la recuperación de la democracia, a consecuencia de una grave enfermedad. Ahora, el máximo tribunal quedará integrado como fija la ley de reducción de 2006 y se requerirán tres votos para adoptar fallos. Dos veces presidente del cuerpo, el magistrado se opuso a la "mayoría automática" del menemismo.

Enrique Petracchi falleció ayer a los 78 años, y por primera vez dejó vacío su sillón como juez en la Corte Suprema de Justicia luego de más de 30 años de haber sido uno de los más prestigiosos integrantes. Afectado por una grave enfermedad desde hacía meses, la noticia de su deceso fue publicada ayer, minutos después de las 10, por el portal del Centro de Información Judicial (CIJ), donde sus pares del máximo tribunal expresaron un "profundo dolor" por su muerte. Con su fallecimiento, la cantidad de integrantes de la Corte se ajusta ahora a lo estipulado por la Ley 26.183, que, en 2006, redujo a cinco su cantidad de miembros, escenario que podría modificarse a comienzos del año próximo, ya que Eugenio Zaffaroni anunció que cumplirá su promesa de abandonar el cargo apenas cumpla los 75 años.

Identificado políticamente con el peronismo –para quienes suscriben la falacia de jueces desideologizados–, Petracchi fue designado como miembro de la Corte Suprema el 21 de diciembre de 1983 por el entonces presidente Raúl Alfonsín, en los albores del regreso democrático. Cultor del perfil bajo, desde entonces fue uno de sus destacados miembros y logró sortear, con éxito, en 2004 el juicio político que se le había iniciado dos años antes, durante la presidencia interina de Eduardo Duhalde, a todos los integrantes del tribunal.

Opositor a la ampliación del número de jueces de cinco a nueve, que posibilitó al menemismo tener una Corte adicta a través de la llamada "mayoría automática", Petracchi se paró en la vereda de enfrente de sus pares durante la década del noventa. Este fue uno de los motivos por los que mientras que Julio Nazareno, Adolfo Vázquez y Guillermo López optaron por renunciar antes del proceso de juicio político y el juez Eduardo Moliné O'Connor fue destituido tras el proceso, el Congreso, por sus antecedentes, terminó por rechazar por amplia mayoría, el enjuiciamiento a Petracchi. 
El pedido de juicio político contra Petracchi había sido promovido en marzo de 2002 por los diputados Héctor Polino y Graciela Ocaña, a raíz de una transferencia realizada a una cuenta supuestamente del juez en el Citibank de Nueva York por 580 mil dólares, que luego fue revertida. No se recabaron pruebas de que el dinero por un fallo de la Corte de 1998 a favor del rebalanceo telefónico hubiera sido recibido por el magistrado. El pedido de jury fue finalmente desechado en marzo de 2004.

EL CANGREJO. "Se dice que los jueces no son políticos, pero, ¡cómo no van a ser políticos!, son políticos les guste o no. A lo sumo, les va a pasar lo que al cangrejo, que es crustáceo pero no lo sabe." Con esa definición brindada en una entrevista a la revista de la UBA Lecciones y Ensayos, publicada en 1988, Petracchi trazó una declaración de principios que guió también su accionar en la Corte. "Hay una única cosa del partido peronista que yo acepto que es la justicia social. Por supuesto, ahí sí estoy totalmente convencido de que la justicia social es necesaria, y esa convicción ha marcado mucho la dirección en mis fallos", dijo en una de sus últimas entrevistas conocidas a la revista jurídica de la Universidad Torcuato Di Tella, en diciembre del año pasado, donde hizo un repaso de toda su carrera judicial. "Haciendo disidencias, sufriendo los embates", respondió, entonces, cómo hizo para sobrevivir, en soledad, durante la etapa de la "mayoría automática".

FAMILIA JUDICIAL. De familia de juristas, su ingreso al poder judicial fue en 1955, como auxiliar, mientras cursaba la carrera de Derecho en la Universidad de Buenos Aires, de la cual se graduó con honores en 1961. Fue presidente del máximo tribunal en dos oportunidades; entre setiembre de 1989 y abril de 1990, y entre 2004 y 2006, cuando le dejó paso al actual titular, Ricardo Lorenzetti. 

Precisamente fue el actual presidente del tribunal quien emitió un comunicado lamentando la muerte de Petracchi. "Personalmente he podido valorar su entereza frente a la enfermedad que sabía irreversible, y lo pudimos acompañar, como también haremos con su familia en momentos tan tristes". "Este año ha sido muy penoso por la pérdida de dos queridos colegas, pero también sabemos que tenemos una responsabilidad frente al pueblo de la nación que es la de brindar confianza, seguridad y protección a los derechos de los ciudadanos, y así lo haremos", sostuvo Lorenzetti, quien destacó el "gran servicio público" que cumplió Petracchi como miembro de la Corte Suprema. Desde el Poder Ejecutivo, el ministro de Justicia, Julio Alak fue el único que de manera pública expresó su pesar (ver aparte).

Desde marzo, la noticia de que al magistrado lo aquejaba un cáncer de páncreas motivó que se especulara con su renuncia o un pedido de licencia. Sin embargo, se mantuvo en actividad, aunque, según quienes lo frecuentaban en el cuarto piso del Palacio de Tribunales, ya había iniciado su despedida. 

Abocado a la búsqueda de equilibrios y de diálogo, Petracchi trazó lazos con el oficialismo y con la oposición. No utilizó su cargo para proyectarse políticamente y se definía a sí mismo como un juez "anticuado". Sin embargo, tuvo que atravesar duras críticas por su cercanía –de la que no renegó– con el cuestionado camarista de Salta, Ricardo Lona, sometido a juicio político por su vinculación con delitos de lesa humanidad en la denominada Masacre de las Palomitas. Petracchi adujo una relación personal para excusarse del tratamiento de su caso en la Corte.  

Entre sus fallos más destacados figura el caso "Sejeán" que habilitó el divorcio vincular, por el que fue duramente cuestionado por entonces. Su disidencia en el fallo "Kimel" representó su impronta en materia de libertad de expresión. El fallo "Bazterrica", de 1986, en el que no se consideró delito la tenencia de marihuana para consumo personal, antecedente del pronunciamiento "Arriola" que la despenalizó. También apoyó la sentencia "Simón" por la que se declararon inconstitucionales las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Recientemente apuntaló, en un voto clave y sin cortapisas, la constitucionalidad de la Ley de Medios. 

Con la muerte de Petracchi, la Corte volverá a funcionar con cinco miembros, como originariamente fue pensada en 1863, y tras la aprobación de la Ley 26.183 que redujo sus miembros, votada el 30 de noviembre de 2006 a instancias del Poder Ejecutivo. En mayo pasado, había fallecido Carmen Argibay. Con esta composición, y al menos hasta que se decida el futuro de Zaffaroni –que anunció que cuando cumpla 75 años renunciará a su cargo, hecho que ocurrirá el 7 de enero próximo– cambiará también la construcción de mayorías. A partir de ahora, sólo se necesitará de tres firmas para sustentar un fallo. 

Si el penalista dimite a la Corte, allí se generará la primera vacante real desde el recambio del máximo tribunal, que obligará a presentar a un nuevo postulante que deberá atravesar la instancia de análisis de antecedentes y audiencia pública previo a la aprobación de su pliego por los dos tercios de los miembros presentes del Senado. 

De la Corte del retorno de la democracia sólo permanece el nonagenario Carlos Fayt, que se mantiene en el cargo ya que la Corte, a través de una acordada, dejó sin efecto el inciso de la Constitución reformada que dispone la remoción automática de los jueces cuando cumplen el límite de edad. Petracchi tenía a su favor un amparo en el mismo sentido.

El dato. El anuncio de Zaffaroni

Eugenio Raúl Zaffaroni ya anunció que el 7 de enero de 2015, al cumplir 75 años, dejará la Corte. Zaffaroni aseguró que respetará la cláusula constitucional que fija esa edad para el retiro de un juez y que él aprobó con la reforma de 1994 cuando fue constituyente.