El nuevo rol del Director de Recursos Humanos
La clave: gestionar el capital humano con flexibilidad
Los desafíos que un director de Recursos Humanos asume en su trabajo son múltiples, sobre todo si tenemos en cuenta la coyuntura que estamos atravesando y los continuos cambios que las empresas y sus departamentos están viviendo. Hoy, más que nunca, retener y desarrollar el talento en la empresa, buscando la motivación de los empleados, es fundamental para la gestión del capital humano.
Los rápidos cambios en las herramientas de gestión, así como el impacto de las nuevas tecnologías y las múltiples formas de contacto, como las redes sociales, nos aseguran que, en un futuro no muy lejano, vamos a necesitar posiciones y puestos que hoy en día no existen y para los que una empresa debe estar preparada.
En Estados Unidos, los 10 puestos más solicitados en 2010 no existían en 2004.
La flexibilidad se impone asociada al estilo de liderazgo, y aplica a jornadas, lugar de trabajo y funciones. Promover el aprendizaje potenciando la empleabilidad de las personas, así como promover la movilidad internacional y funcional, considerando también otras formas de contratación más flexibles, se presentan como tendencias del nuevo escenario. Un ejemplo es el Interim Management (posiciones con un período temporal definido, con proyectos concretos como gestión de crisis, procesos de fusión, internacionalizaciones, cambios culturales, entre otros).
El rol de los directores de Recursos Humanos debe encaminarse, cada día más, a aquellas áreas en las que realmente aportan valor e innovación.
El área de Recursos Humanos debe estar involucrada en el negocio y conocer la realidad y cultura de la empresa en detalle para ser un verdadero gestor del impacto que hoy tiene la gente en las organizaciones, en las cuales el capital humano es prioritario.






