Mensaje de la Directora

El contexto actual presenta al sector corporativo y financiero una necesidad ineludible: repensar sus modelos de negocio y sus procesos productivos frente a desafíos ambientales y sociales que son cada vez más complejos y urgentes. La crisis climática, la creciente desigualdad socioeconómica, el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, las brechas de género y la presión regulatoria creciente por parte de gobiernos y organismos internacionales, exigen respuestas estratégicas y sostenibles a largo plazo.

El año 2025 marca un punto de inflexión clave, en medio de un escenario donde la agenda ESG (Environmental, Social and Governance) enfrenta cuestionamientos y resistencias. El descrédito hacia la Agenda 2030, la falta de avances significativos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el cambio climático y la desigualdad de género, son solo algunos de los temas que delinean este nuevo panorama.

La encuesta global recientemente realizada a 844 expertos en sostenibilidad de 72 revela hallazgos críticos:

·       El 93 % de los especialistas considera que la agenda de sostenibilidad necesita una revisión profunda, y un 56 % aboga por una transformación radical.

·       La percepción sobre el rol de los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales, las Naciones Unidas y alianzas multisectoriales ha disminuido, mientras que  la confianza en marcos globales como los ODS o el Acuerdo de Paris esta siendo seriamente cuestionada.

·       Herramientas como la inversión en modelos de economía circular, incorporar la sustentabilidad en los modelos de negocio, la integración de cuestiones ESG y  estrategias de inversión de impacto en las finanzas, y medidas políticas como la valuación de emisiones de carbono o el reporte obligatorio de cuestiones que hacen a la sustentabilidad son vistas como herramientas clave para acelerar el desarrollo sostenible.

Estos resultados evidencian una paradoja: a pesar del crecimiento acelerado de las finanzas sostenibles —que hoy superan los USD 50 billones en activos bajo gestión— solo el 17 % de las metas de los ODS muestra un avance satisfactorio. La mitad presenta progresos mínimos o moderados, y más de un tercio está estancado o incluso retrocediendo.

En este contexto, la inversión de impacto ha emergido como una estrategia clave, con el potencial de generar retornos financieros junto con resultados sociales y ambientales positivos, medibles y reportables. Las finanzas sostenibles, por su parte, incorporan criterios ESG en las decisiones de inversión y representan uno de los segmentos de mayor dinamismo en los mercados financieros globales.

Este curso busca ofrecer a los participantes las herramientas conceptuales y prácticas para comprender, evaluar e implementar estrategias de inversión responsables y de impacto, alineadas con los desafíos del presente contexto y las oportunidades del futuro.

Duración: Estructurado en torno a 4 clases, con una bajada práctica de la mano de expertos en la temática, el programa permitirá a sus participantes incorporar los conceptos, herramientas y conocimientos básicos para comenzar a desarrollar e implementar estrategias de inversión o financiamiento de impacto en organizaciones y/o proyectos.


María Laura Tinelli 
Directora Académica

*Este Programa forma parte de la Certificación en Organizaciones de ImpactoPuede realizarse tanto de manera individual, como en conjunto con los otros Programas que componen la Certificación.