En los medios

Juan Negri: "El Índice de Confianza en el Gobierno es un índice objetivo que nos permite comparar varios gobiernos desde hace 25 años"
El director de las licenciaturas en Ciencia Política y Gobierno y en Estudios Internacionales fue entrevistado en Neura sobre el Índice de Confianza en el Gobierno y el conflicto en Medio Oriente.

Juan Negri, director de las licenciaturas en Ciencia Política y Gobierno y en Estudios Internacionales, fue entrevistado por Julieta Tarrés y Malena de los Ríos en el programa ArgenDATA, de Neura, sobre el Índice de Confianza en el Gobierno y el conflicto en Medio Oriente.
"Bueno, ¿por qué prestarle atención al índice? Empiezo por ahí. Lo primero es porque debe haber pocos, si no el único, indicador que se viene haciendo todos los meses desde 2001. Es decir, hace 25 años que tenemos una medida todos los meses que no pregunta sobre candidatos, la popularidad de Milei, la popularidad del que sea. Es decir, que no asocia a nombres propios. Es decir, es un índice objetivo y que nos permite, entonces, comparar varios gobiernos desde hace 25 años. Es decir, desde Eduardo Duhalde para acá, nos permite ver las tendencias de cada gobierno, cómo los distintos gobiernos fueron reaccionando, fueron subiendo o bajando. Tenés gobiernos que históricamente se mantuvieron muy altos en esto que es la confianza en el gobierno, por ejemplo, Néstor Kirchner. Tenés gobiernos que han rebotado mucho. Cristina tocó un piso histórico, Cristina 1 tocó un piso histórico, pero después rebotó y llegó a ser reelecta. Y además, y si bien no fue creado para esto, el índice se correlaciona muy bien, terminó correlacionando muy bien con resultados electorales. Entonces, nosotros no somos tan ambiciosos de decir que predice el futuro, pero se toma como un indicador de confianza sobre cómo le va a ir o cómo le termina siendo un gobierno y yo creo que por eso le tenemos que prestar atención", sostuvo el profesor.
"¿Y por qué sube? Bueno, siempre es difícil, o sea, uno hace inferencias, porque las preguntas son siempre las mismas todos los meses, hace 25 años. Uno hace inferencias de qué es lo que puede explicar. Mi lectura es, el gobierno está teniendo mejores indicadores económicos que hace unos meses, y eso está empujando para arriba. Pero dicho eso, esta es la primera suba después de cinco meses de caída. Es decir, en la primera mitad del año, el gobierno perdió mucho capital político, lo sabemos, lo notamos, me parece, con Adorni y con todo eso, se notó en el índice. Y ahora, bueno, podría ser el comienzo de una levantada económica que ayude a que el índice mejore. El índice de este último mes es convergente con lo que venimos notando desde que empezó el gobierno de Milei. El gobierno de Milei es un gobierno que siempre le fue, en el índice, mucho mejor en el resto del país que en el área metropolitana de Buenos Aires, y eso a base condice con cómo le fue electoralmente a Milei. Es decir, Milei, a pesar de ser porteño y a pesar de empezar su carrera política acá, y que en general es un presidente que ha visitado poquísimo, en el resto del país, les fue muy bien en las dos elecciones, los 23 y 25, les fue muy bien en el resto del país. Es decir, provincias como Catamarca, La Rioja, San Juan, provincias que ni siquiera visitó. Es decir, a veces creo que perdemos de vista que estamos frente a una dinámica muy distinta a ser política, ¿no? Porque antes el político tradicional era el político que iba al acto, en San Juan, y después volaba a San Fernando, de Catamarca, y después volaba a La Rioja. Milei no hizo eso. Mire, Milei se pasa más tiempo, para bien o para mal, digo, cada uno sacará sus conclusiones, se pasa más tiempo en Washington que en el resto del país. Y, sin embargo, a Milei le va sustantivamente, y este mes también, sustantivamente mejor en el resto del país que en el área metropolitana de Buenos Aires", explicó Negri.
"Ahí yo creo que, ahí lo que pasa, me parece que ahí es el interés de los dos por terminar la guerra, porque yo creo que a los dos, a ninguno le conviene la continuidad del conflicto, porque a diferencia de lo que se suele creer, esto no es un triunfo de Irán en toda la regla, en el sentido clásico de, bueno, ganó Irán. Se escucha mucho, bueno, Estados Unidos perdió, ganó Irán. Más o menos, es decir, recordemos que Estados Unidos tiene la bomba atómica, lo mismo pasó en Vietnam. Llega un momento en que Estados Unidos decide que ya no vale la pena seguir ahí. Y es verdad que no logra sus objetivos estratégicos, pero no quiere decir que perdió, no quiere decir que se va derrotado militarmente. Llega un momento que dice, bueno, ya está, ya tiro la chancleta. Pero en el intertanto destruye, es decir, las capacidades militares nucleares de Irán quedaron devastadas. Por un lado, Estados Unidos ya no quiere seguir invirtiendo ahí, es verdad que no logró sus objetivos estratégicos, es verdad que está gastando plata, es verdad que el precio del petróleo está subiendo, es verdad que el precio de la gasolina está subiendo en Estados Unidos y Trump tiene elecciones en noviembre. Y a Irán tampoco le sirve dejar de tener a Estados Unidos ahí constantemente. Entonces, los dos están de acuerdo en el objetivo final, pero no en los términos de cómo irse de ahí. Entonces, yo creo que esta posición ambigua, el precio del petróleo está subiendo. Vayamos comprando tiempo y vamos viendo la letra fina. Porque Estados Unidos, por otro lado, no quiere ceder el estrecho de Ormuz a Irán. Irán, por otra parte, quiere que Israel deje de bombardear el sur del Líbano, pero ninguno de los dos está dispuesto a aceptar esos términos. Entonces, es como que estamos de acuerdo en terminar, pero no en la manera de llegar a eso. Y este tratado, que tiene bastante pies de barro, diría yo, es como el resultado de esa posición", indicó el profesor.
"Ninguno de los dos confía en el otro, para empezar. Me parece que las demandas de cada uno son difíciles de tragar para el otro sector. Es decir, hay que ver si Estados Unidos logra finalmente que le aprueben las reparaciones para Irán. Israel no está dispuesto. Israel no está dispuesto. Y este es otro de los grandes pies de barro. Israel no está dispuesto. Es decir, una cosa que vimos en esta guerra es el comienzo de como una diferencia estratégica entre los dos socios históricos, que son Estados Unidos e Israel. Es decir, para Israel, Irán es una amenaza existencial. Decisión. Israel dice, bueno, miren, ustedes pueden irse del estrecho de Ormuz, hagan lo que quieran, pero yo no puedo no bombardear el sur del Líbano, donde están las milicias de Hezbollah financiadas por Irán. Es decir, para mí es una línea roja eso, para Israel es una línea roja eso. Entonces, Irán lo que dice es, no, bueno, si Israel no para, esto no es un alto al fuego. Y ahí es una salida muy difícil. Es decir, Israel no está dispuesto, o sea, Irán podrá firmar eso. Israel no está dispuesto a dejar de defenderse bombardeando el Líbano", expresó Negri.
