En los medios

Página/12
22/07/26

La vida es sueño

Karina Galperín, directora de la Maestría en Periodismo de La Nación y la UTDT, integra el proyecto "Clásicos españoles, versiones americanas", que presenta "Los malcasados de Valencia" el miércoles 22 y el jueves 23 en Fundación Cazadores, Villarroel 1438, a las 20h.

Por Violeta Sticotti


Carla Salech Como Justine. prensa


Resulta difícil imaginar que alguna vez trabajaron por separado, pero se conocieron recién en 2010, cuando Lolo (Lorenzo Anzoátegui) estaba haciendo una obra de teatro en el Centro Cultural Matienzo y alguien le sugirió que convocara a Lauti (Lautaro Camino) para la escenografía. Aunque el dúo nació en el teatro, pronto empezó a desbordar sus límites: la categoría no alcanzaba para contener el estallido de referencias a la cultura pop y la amplitud de la experimentación en la que querían indagar. Así llegaron al video, la performance, los videoclips, las instalaciones y las óperas modernas. La constelación Lolo y Lauti está hecha de todas esas formas a la vez.

En sus palabras, lo que a ellos les gusta es “jugar con los medios, hacer de una película una obra de teatro, convertir un objeto en un videoclip”. De este modo han cultivado una obra extensa y variada que va desde la dirección de videoclips de Agustín Ceretti y de Ibiza Pareo, el festival de performance Perfuch que curaron durante tantos años seguidos en la galería UV, hasta Triple Threat, su muestra individual que inauguró este año en el museo de arte contemporáneo Mattress Factory de Pittsburgh. El recorrido combina teatro, ópera, instalaciones y performance con hitos como Hipsterísima, una instalación en la que el público podía hacer una visita guiada a una fiesta con hipsters de la escena porteña, una versión de Cumbres borrascosas de Emily Brontë donde todos los personajes eran electrodomésticos, una versión de la ópera Perfect Lives en el Teatro Colón, la muestra El mundo del espectáculo, donde invitaban al público a sentarse en la mesa de Mirtha Legrand mediante una mesa con pantalla chroma de fondo, una performance de ArteBA donde convocaron a actores a dormir en el piso de la feria vestidos de papas fritas cobijados por una manta con forma de huevo, y su ópera más reciente, El gusanito, basada en las canciones de Jorge de la Vega. Una trayectoria tan prolífica como diversa en formatos y escenarios, de Buenos Aires a Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Así y todo, Lolo y Lauti dicen que nunca hicieron algo como lo que están por presentar en Fundación Cazadores.

Este miércoles, el dúo estrena su adaptación de El mágico prodigioso de Pedro Calderón de la Barca, escrita en 1637. Sucederá en el marco de Clásicos españoles, versiones americanas, como parte de Diversifying the classics, una propuesta de la Universidad de California en asociación con la Universidad Torcuato di Tella y la Universidad Nacional Autónoma de México. El programa se propone releer –o leer por primera vez– y reinterpretar obras clásicas del Siglo de Oro español. En el mismo contexto, Tamara Tenenbaum estrenará su adaptación de Los malcasados de Guillén de Castro, una comedia de enredos amorosos trasladada a una ficción en donde una compañía teatral contemporánea se dedica a reinterpretar textos y canciones barrocas.

Para trabajar en esta adaptación, Lolo y Lauti cuentan que recortaron el texto hasta quedarse con lo más esencial, pulieron todas las otras líneas de trama y personajes y se quedaron solo con tres: un demonio sádico interpretado por Luki la Puti, el estudioso Cipriano interpretado por Santiago Sorter y Carla Salech en el papel de la romántica Justine, la enamorada de Cipriano. El resultado es una fábula en clave pop con un componente visual muy fuerte, marcado por su obsesión con los musicales, referencias al animé, a la estética Mid-Century Medieval y una búsqueda deliberada hacia la artificialidad.

Lolo y Lauti dicen que la elección de los actores fue “precisa e intencionada”, hace tiempo que querían trabajar con ellos y confeccionaron cada papel dedicado a cada uno. Los tres son poetas y performers que comparten una relación estrecha con la palabra hablada, la poesía llevada con gracia y atención al plano de la oralidad. El texto de Calderón de la Barca, al igual que todas las obras del Siglo de Oro español, está escrito en verso; redondillas, romances, décimas y sonetos toman cuerpo en ésta adaptación sobre un fondo proyectado de colores estridentes que, sumado a la coreografía de Manuel Atwell, le da a la obra una dimensión de dibujo animado. Como si en algún punto fuese un plano tridimensional que coquetea con convertirse en bidimensional, en video o en caricatura animada.

A esta dupla les gusta resolver las cosas con pocos elementos. Eso toma forma completa en su adaptación de El mágico prodigioso, en donde no hay escenografía compuesta por objetos. Toda la obra transcurre sobre un fondo hecho de animaciones que van cambiando a medida que la historia avanza. Detrás de este recurso está el performer y artista Rodrigo Moraes, colaborador frecuente del dúo. Hay una coreografía finamente calculada que ocurre entre los actores y el video.

“No nos interesa ofrecer un enigma. Nos interesa ofrecer algo muy digerible”, define Lolo, con una frase que resume muy bien el espíritu que emana de su adaptación. Un texto escrito en español antiguo de difícil acceso al espectador contemporáneo se convierte en un relato fantástico pintado de colores, digerible pero no inocente. Una vez más consiguen llevar a cabo con éxito su alquimia pop: tomar un objeto que pertenece a otro universo y trasladarlo al suyo. El teatro clásico, en este caso, se convierte en puerta de entrada a un mundo del espectáculo reinventado, donde la comunidad queer deja de ser espectadora y toma un lugar protagónico.

Lolo y Lauti La dupla creativa autora de la adaptación de "El mágico prodigioso". Prensa

El mágico prodigioso podrá verse –junto a Los malclasados– como parte de Clásicos españoles, versiones americanas. Miércoles 22 y jueves 22 en Fundación Cazadores, Villarroel 1438. A las 20.