Di Tella en los medios
La Nación
10/01/19

Apuesta electoral sin ayuda del voto-cuota

Por Francisco Jueguen

Viajar por el mundo, comprar el televisor en un año mundialista, cambiar el auto o el sueño de la casa propia. Los aspiracionales de la clase media argentina están más lejos que nunca luego de la crisis cambiaria que encareció el dólar más de 100% en 2018, impulsó la inflación hasta un piso del 47% y golpeó el poder adquisitivo de los trabajadores.
Eso no es todo. La ansiada estabilidad se logró con una aspiradora de pesos que empujó la actividad a la recesión y generó tasas "endógenas" (el precio del dinero) cercanas al 60%. Ese valor destruyó el financiamiento en cuotas, alejando al consumidor de clase media de sus deseos en pleno año electoral. El voto-cuota, ese que le otorgó la reelección a Carlos Menem en el ruidoso 1995 con salarios y desempleo elevados, podría no estar presente en 2019. Sí, en cambio, la promesa de estabilidad del dólar, otro de los aspiracionales clave de los 90.
Las ventas de 0 km llegaron a casi 803.000 unidades en 2018, con aumentos de hasta un 90% en los precios de los autos en ese año. Para 2019, las concesionarias tienen una proyección de 600.000 vehículos. ¿Quiénes fueron los consumidores que más sufrieron el cimbronazo en ese sector? Quienes eligieron un plan de ahorro. Los aumentos de los autos se fueron a las cuotas. Muchos dejaron de pagarlas. En cambio, aquellos que tienen dólares cash lograron jugosos descuentos gracias al sobrestock en el sistema.
Las ventas de celulares, televisores y aires acondicionados cayeron interanualmente en septiembre-noviembre de 2018 (24,5%, 30% y 17,2%, respectivamente). Los pronósticos para estos productos aspiracionales de la clase media no son buenos sin financiación accesible. De acuerdo con el último informe del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora la Universidad Torcuato Di Tella, en diciembre de 2018 la disposición a gastar de los consumidores en productos electrodomésticos cayó un 44,4% interanual a nivel nacional.
Los créditos UVA fueron la estrella de la demanda para impulsar el sector de la construcción. Hicieron accesible a la clase media inquilina el sueño de la casa propia, con una cuota de entrada baja o similar a la de un alquiler. La inflación del año pasado actualizó las cuotas al nivel de los precios, pero no de los salarios. No obstante, aún sigue baja la morosidad y existe la posibilidad de extender el plazo del crédito. Pero para aquellos que miran de fuera del sistema, una propiedad valuada en dólares es actualmente un sueño lejano para un crédito en pesos.
Los viajes son otra cara de la misma moneda. Lo explicaron ayer las estadísticas oficiales: la tasa de viajeros al exterior tuvo en noviembre su caída más alta en el año. Según Despegar.com, entre septiembre y octubre de 2018, con relación a 2017, los destinos que más cayeron son Santiago, Miami, Madrid y Nueva York.