Mensaje del Director

Vivimos en un entorno entramado (interactivo e interdependiente), complejo e incierto, que presenta cambios y desafíos inéditos. Ante ellos, las recetas y prácticas que antes funcionaron ya no dan los resultados esperados; nuestras vidas y nuestros negocios forman hoy parte de un juego infinito en el que las reglas y los players cambian y no hay un ganador definitivo del juego: todo logro es parcial y transitorio.

En respuesta a este contexto, la inteligencia lúdica no pretende enseñar “mejores prácticas”, sino desarrollar las actitudes que permitan encontrarlas ante cada circunstancia y desafío. Paradójicamente, estamos en un momento de la humanidad en donde lo que las empresas requieren de su gente y lo que la gente busca en sus trabajos puede alinearse y es conveniente para ambas partes que así ocurra. Hoy, tanto las empresas como las personas, buscan crear/encontrar entornos en donde se puedan desplegar actitudes tales como explorar, innovar, cooperar, empoderar, tecnologizar, aprender, cambiar, contribuir, logrando una alineación entre lo que las personas sienten, piensan y hacen. Un ecosistema que permita el despliegue de estas actitudes, que aquí denominamos lúdicas, abre oportunidades infinitas para la co creación de nuevos mundos e iniciativas.

El presente Programa pretende introducir a sus participantes a la experiencia de la Inteligencia Lúdica, que integra inteligencia racional, emocional y práctica, con el propósito de contribuir al desarrollo de habilidades que los preparen para navegar las paradojas y tensiones de los entornos complejos’’; entornos que requieren de la agilidad estratégica necesaria para satisfacer simultáneamente a clientes, colaboradores, accionistas y comunidad, logrando un balance dinámico entre los objetivos de rentabilidad, crecimiento y sustentabilidad de nuestros negocios.

La inteligencia lúdica se presenta entonces como aquello que promueve entornos donde hacer, innovar, aprender suceden de manera simultánea, en una espiral creciente de oportunidades y retos.

Marcos Cristal