Mensaje de la Directora

En sus comienzos, la diversidad se gestionaba por razones de derechos humanos y de justicia social, mientras que en la actualidad también forma parte del valor estratégico de una organización. No existe organización social, empresarial, sindical, que pueda dejar de atender las problemáticas y desafíos de trabajar con grupos cada vez más diversos. Esto solo será posible si se institucionaliza la gestión de la diversidad: identificando la cultura actual de la organización y entendiendo sus necesidades en pos de diseñar una estrategia de diversidad. Esta gestión incluye la generación de herramientas que permitan el desarrollo de políticas, establecer buenas prácticas, escribir protocolos y desarrollar indicadores. También es fundamental trabajar con actores claves y aliados internos para que su liderazgo esté comprometido con la transformación cultural.

Si nuestro objetivo es atraer el talento y hacer que la diversidad sea aceptada, respetada y valorada, es fundamental la construcción de espacios con igualdad de oportunidades y sin discriminación. Al mismo tiempo, la diversidad debe ser entendida desde una dimensión integral, que trascienda a las características identitarias de los individuos. Como consecuencia, la gestión de la diversidad constituye un factor estratégico para el futuro de las organizaciones y su compromiso con la inclusión.

María José Sucarrat