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El Cronista
16/10/20

Bolivia elige presidente y el candidato de Evo es el favorito

Juan Negri, profesor del Dpto. de Ciencia Política y Estudios Internacionales, analizó el escenario político boliviano antes de las elecciones presidenciales y legislativas de este domingo.

Por Sol Narosky


El candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), Luis Arce, se convirtió en presidente electo de Bolivia, según reconoció Jeanine Áñez, hoy a cargo del Ejecutivo en La Paz, a pesar de que todavía no había resultados del escrutinio oficial de las elecciones de este domingo 18 de octubre. Distintas encuestas de boca de urna le daban a la fórmula presidencial del partido del ex presidente Evo Morales más del 50% de los votos con unos 20 de diferencia sobre el postulante de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, mucho más de lo que precisaban para evitar la segunda vuelta.

Antes de los comicios, El Cronista entrevistó a los analistas internacionales Jorge Castro y Juan Negri para analizar cuáles serían los posibles efectos de un triunfo de Arce.

Negri, profesor del departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), apuntó que la elección era “clave luego de lo que fue la salida de Evo Morales que generó una crisis política en 2019”.

Y sostuvo que el triunfo del MAS representará “un fortalecimiento del eje más progresista de la política latinoamericana” en América Latina que “en su momento fue bastante fuerte”, aunque aclaró que no deben sobrestimarse los efectos: “Hoy la vuelta de la América latina de izquierda está lejos de tener la fuerza que tuvo en el pasado. El contexto económico y político es otro”.

Para Negri, el éxito de Arce puede resultar además un acontecimiento benévolo para el actual Gobierno argentino ya que implicaría sumar un “aliado” en la lista. “Alberto Fernández -había anticipado el analista- va a recibir calurosamente una victoria del MAS" ya que "el kirchnerismo se va a sentir con afinidad ideológica”.

Juan Negri, profesor del departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales de UTDT. El docente también había sugerido que el triunfo del MAS era "la única manera de redemocratizar Bolivia pacíficamente”.

Castro, presidente del Instituto de Planeamiento Estratégico (IPE), destacó: “El gobierno de Evo Morales fue uno de los más transformadores y eficaces de la historia boliviana, y el que encabezó este proceso de transformación y llevó a cabo el diseño de la estrategia de crecimiento y estabilidad económica fue Luis Arce como ministro de Economía, que es una figura muy prestigiada no solo en Bolivia sino también en el exterior”. Por eso vaticinaba positivas repercusiones internacionales de un triunfo del MAS.

El analista recordó que durante el gobierno de Morales (2006-2019), con Arce, contaron con respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial. “Lo que esto significa es que, dentro del marco del crecimiento económico y estabilidad monetaria y financiera que logró Arce, se realizó una profunda transformación social e institucional, que en lo esencial es irreversible”, aseveró el especialista y conferencista en temas internacionales.

castro

Jorge Castro, presidente del Instituto de Planeamiento Estratégico.

¿Luis Arce es un Evo Morales encubierto?

Negri sostuvo que en un primer plano Arce y Morales "son muy distintos". "Evo es parte de los pueblos originarios, cocalero y de los sectores más bajos de la población boliviana, -y a diferencia de éste- Arce estudió en el Reino Unido, es un técnico, responsable de la prudencia fiscal y un economista recibido en la Universidad de San Andrés (de las más importantes de Bolivia)”, detalló. En otras palabras, Arce es la cara tecnocrática sofisticada del MAS”, sintetizó.

Castro también rechazó que Arce sea un Evo Morales disfrazado: "Evo es líder histórico, con enorme carisma y capacidad de movilización e identificación con la población indígena boliviana. Luis Arce es otra cosa. Es esencialmente un técnico, cuyo reconocimiento y prestigio se debe fundamentalmente a sus logros como ministro".

Escenario post elección

Castro descartó la posibilidad de un eventual derrocamiento del nuevo Gobierno del MAS por parte de los opositores. "El principal obstáculo que tuvo el gobierno de Evo, fue el cuestionamiento a la legitimidad en su intento de reelección presidencial (en 2019). No hubo ninguna crítica de fondo hacia la política económica o los resultados sociales", apuntó.

Y en paralelo reiteró: "La crítica y el motivo de la oposición fue el intento de reelección. Y no es eso lo que está en juego en el momento actual".

La opinión de Negri fue muy similar. Pese a “todos los errores estratégicos que cometió Evo, su partido sigue siendo el de los sectores más populares bolivianos y el más importante", calificó. Y a su vez, también dijo que es fundamental hacer una "comparación con lo que fue el gobierno de Jeanine Áñez: claramente uno muy represivo de derecha”.

En ese sentido, con convicción, describió: "Hay una gran masa, un importante segmento de la población en Bolivia, que va a recibir con buenos ojos, alivio y gran satisfacción un triunfo del MAS".

Foco del próximo mandatario

Consultados acerca de los principales puntos que el presidente electo debería tener en cuenta para sacar a Bolivia adelante, Negri indicó que “lo más importante” es que se trabaje sobre “la polarización y conflictividad política boliviana, los sectores ‘anti MAS’ y la cicatriz” generada en la elección de 2019. “Y obviamente, en segundo lugar, estar atento a todo lo que pasa con el tema de la pandemia que es importante”, añadió.

Castro por su parte consideró que los trazos fundamentales deben estar puestos en “el control del gasto público”, que en los últimos años fue “verdaderamente notable”, y asimismo en el acuerdo que hubo entre la “burguesía emprendedora, capitalista y altamente innovadora” de Santa Cruz de la Sierra y el gobierno de Morales con su ministro de aquel momento, Arce.


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