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TN
26/06/20

Eduardo Levy Yeyati: “La expropiación es un camino de ida”

El decano de la Escuela de Gobierno y director académico del Cepe fue entrevistado en el programa “Solo una vuelta más” de TN respecto a la intervención sobre Vicentin y los problemas de la expropiación de empresas.

Por Diego Sehinkman, Pablo De León y Osvaldo Bazán


Eduardo Levy Yeyati, decano de la Escuela de Gobierno y director académico del Cepe fue entrevistado en el programa “Solo una vuelta más” de TN respecto a la intervención sobre Vicentin y los problemas de la expropiación de empresas. El economista explicó que hay distintos modelos para tratar los periodos de crisis. “El Banco Central lo ha hecho: cuando se cae un banco en medio de una crisis, lo rescata. Son modelos de rescates muy específicos para el caso de los bancos porque tienen un efecto sistémico muy alto, no querés que se caigan porque las ondas rompen otras cosas”, comentó. Respecto a las empresas, Yeyati planteó que hay distintas maneras, siendo una de ellas la del Tesoro Nacional, que pone dinero para capitalizar la empresa a cambio de llevarse una parte del paquete accionario o del derecho si está en quiebra.

Respecto al caso de Vicentin, dijo que “la expropiación es un camino de ida”. Explicó que la mayoría de las intervenciones a empresas que ocurren en países desarrollados en crisis “van a tener un proceso de entrada contra la emisión de, por ejemplo, stock preferencial, acciones preferidas, y van a tener un cronograma en donde recapitalizan la empresa y en algún momento se venden las acciones para recuperar el dinero. Ese dinero es como un préstamo colateralizado”. Sobre el caso de Lufthansa, la compañía aérea alemana, Yeyati explicó que el Estado no se queda con la empresa, sino que la va a vender. “Y de hecho no necesariamente son ellos los dueños, sino que son accionistas. Y si son accionistas importantes van a poner a alguien en la junta directiva y pueden incluso remover algunos de los gerentes. Pero Lufthansa no pasa a ser parte del estado de alemán, sino que en un momento se va a desprender”, señaló. Según el economista, esto representa una forma de reprivatización, donde en el fondo la empresa nunca deja de ser privada. “Y algo así se propuso también para Vicentin, que el estado tomara cartas en la empresa siendo que es uno de los acreedores principales. La expropiación es básicamente tomarla y tomar sus deudas”, agregó.

Para Yeyati, la expropiación es un camino de ida porque tiene puntos negativos tanto políticos como económicos. El problema político es que “después no la querés soltar”. “Cuando tomas a Vicentin, que podría tranquilamente trabajar como una empresa privada, encontras razones para mantenerla en el sector público. Por ejemplo, porque pensás que te ayuda en el mercado cambiario o porque te ayuda a regular los precios de los alimentos. O porque lo querés tener para colocar militantes, gente”, dijo. Y el problema económico es que si el Estado nacionaliza cada empresa que no funciona en vez de darle los beneficios de la ley de concurso, “va a ser más difícil que algún empresario ponga capital en el país, porque si te va mal, te sacan la empresa con el argumento de que está concursado a punto de quebrar”. “Desde el punto de vista de la inversión te diría que casi que compensa las bondades de llegar a un acuerdo con los acreedores que estamos teniendo”, dijo, y agregó: “En todo este esfuerzo pagando todo este dinero para llegar a un acuerdo y no entrar en default, creo que esta intervención tiene un efecto sobre el nivel de inversión, o sea que estás de alguna forma perdiendo por un lado lo que tanto te costó ganar por el otro”. 

Respecto a la extranjerización de la venta de cereales, Yeyati opinó que la soberanía alimentaria no tiene mucho sentido en un país que produce alimentos debido a que ya los tiene y los exporta. Para el economista, “la extranjerización no es un tema trivial” y el punto principal de la expropiación es que no es necesaria. “En Europa, donde si se preocupan por la extranjerización, no expropian sino que rescatan. Nosotros tenemos los instrumentos para hacer rescate de empresas sin necesidad de entrar en el camino de ida”, analizó.

Según Yeyati, la pregunta que uno se hace es “por qué el estado no puede intervenir siguiendo normas que no lo obliguen a tomar toda la empresa, sino más bien hacer una entrada y una salida que la regenere y vuelva a colocarla a manos privadas”

“Me parece que esa es la verdadera pregunta de la que lamentablemente yo no tengo respuesta”, concluyó.