En los medios

Clarín
14/01/19

Antes que bajar el precio, hay muchos dueños que prefieren no vender

El Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Escuela de Negocios de la UTDT publicó un relevamiento que muestra que Buenos Aires es la segunda ciudad más cara de la región. Además, las diferencias en la cotización y lo que se paga por metro cuadrado explican la reticencia a bajar los precios.

Por Pablo Novillo
Las estadísticas de los escribanos porteños demuestran con claridad dos cuestiones: hay menos ventas de inmuebles, y por eso los precios que se acuerdan en las operaciones empiezan a bajar. Hasta aquí, pura racionalidad económica, puja entre oferta y demanda. Pero hay otra parte del mercado inmobiliario donde esa lógica no está funcionando: muchos dueños de inmuebles, que no están urgidos por vender, se niegan a convalidar precios más bajos, e incluso prefieren sacar las unidades de la venta y esperar. Así, otra estadística muestra un fenómeno curioso: pese a la caída en la actividad, los precios pretendidos por los dueños subieron un 9,4% en dólares en un año.



El número apareció en un informe elaborado por la Dirección de Estadísticas y Censos del Gobierno porteño, en base a las cotizaciones aparecidas en el sitio Argenprop, entre julio y septiembre pasados. Si bien empezaba a observarse una desaceleración respecto del trimestre anterior, todavía del lado de la oferta se mantenían precios altos.
En el caso de los departamentos de un ambiente usados se registró el aumento más alto: un 12% en el tercer trimestre contra el valor de 2017. El metro cuadrado en estas unidades promedió los US$ 3.054.

Valores aún más altos se pedían en los barrios del norte de la Ciudad, con un m2 que rondaba los US$ 3.700. Tal fue el caso de Belgrano (US$ 3.760), Núñez (US$ 3.737), Recoleta (US$ 3.736) y Palermo (US$ 3.721). Claro, todos ellos muy lejos del barrio que, con o sin crisis, sigue siendo el más cotizado de la Ciudad: Puerto Madero, con US$ 6.504 en promedio.

El caso de Puerto Madero es, sin dudas, el más llamativo, casi desde su mismo origen. Pese a que sigue habiendo muchas unidades vacías, y a que los alquileres también se cobran en muchos casos en dólares, los emprendimientos constructivos en la zona no se detienen y ya casi no quedan terrenos libres donde edificar.

En el caso de los departamentos nuevos en el resto de la Ciudad, el promedio para el monoambiente fue de US$ 3.175, es decir un 10,1% más que en la medición del año anterior. Las unidades de dos ambientes promediaron los US$ 3.254 por m2 en los edificios nuevos, y US$ 2.891 en usados, con alzas de 9,1% y 12,2% en cada caso.
Los cambios menos fuertes se dieron en las unidades de tres ambientes.

El promedio fue de US$ 2.734 por m2 en los usados, con un salto del 9%, y del 4,2% en las unidades a estrenar, que rondaron los US$ 3.392 por m2. El contraste entre lo que se pide y lo que se firma es, entonces, muy grande. ¿Por qué se produce? Por un lado, influye el valor del terreno, ya que hay muchos propietarios de predios disponibles que tienen espalda suficiente como para esperar tiempos más rentables.

Pero un factor principal es la negativa de los propietarios a desprenderse de sus unidades a precios menores. Es que, para muchos, el departamento es su principal ahorro, y no quieren perder frente a la devaluación y la inflación. Así, en el mercado inmobiliario cuentan que muchos prefieren esperar con precios altos, pasan la unidad al mercado de alquileres o bien la sacan de la oferta. Son, claramente, dueños que no tienen una urgencia por vender.

La incógnita que queda es si, en adelante, la baja de los precios que ya se nota en las escrituras también se empezará a ver en los valores que solicitan los dueños en general. En la consultora Reporte Inmobiliario, por ejemplo, estiman que para el mercado vuelva a tomar impulso, los precios todavía deberían bajar “un 20% o 30% más”.

INFORME DE LA DI TELLA

El metro cuadrado en Argentina es el segundo más caro en la región. Otra estadística demuestra que muchos propietarios aún resisten las presiones para que bajen los precios de sus inmuebles.

Un relevamiento de la Universidad Di Tella detectó que el valor del m2 en Buenos Aires es el segundo en Latinoamérica, sólo superado por el de Santiago de Chile. Montevideo, Río de Janeiro y Ciudad de México fueron, por orden, las tres ciudades que completaron el top five.

Se trata, de nuevo, de lo que piden los dueños, no necesariamente de lo que se termina concretando. Pero en ese trabajo, del Centro de Investigación de Finanzas de la Di Tella, detectaron que el valor había subido en moneda local un 60,6%, cuando el promedio de la región había sido del 13,6%. 

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