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Pablo Guidotti, exviceministro de Economía: "Domingo Cavallo se equivocó al decir que Luis Caputo es un trader sin teoría"
Pablo Guidotti, exdirector del BCRA y profesor de la Licenciatura en Economía, fue entrevistado sobre la credibilidad económica y el acceso a financiamiento internacional de Argentina.

Pablo Guidotti, exviceministro de economía entre agosto de 1996 y diciembre de 1999 (foto: Bolsa de Comercio de Buenos Aires).
Pablo Guidotti, exsecretario de Hacienda y viceministro de Economía entre agosto de 1996 y diciembre de 1999, salió al cruce del exministro Domingo Cavallo y defendió la gestión del tilular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo: "Se equivocó al caracterizarlo como un trader sin teoría. La gestión que está teniendo como ministro es muy buena".
El también decano de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella coincidió, sin embargo, con el diagnóstico económico del exministro: cree que salir al mercado de capitales es la vía para bajar el riesgo país, no al revés. "Es una postura muy difundida, no solo de Cavallo", aclaró.
En ese marco, Guidotti analizó la reciente mejora de calificación de Fitch sobre Argentina y advirtió que, si bien es "una muy buena noticia", el país tiene por delante "un camino largo" para recuperar credibilidad. "No creo que haya mejoras inminentes en Moody's y Standard & Poor's", afirmó. Según el economista, las calificadoras todavía miran dos cuestiones centrales: el restablecimiento del acceso normal al mercado de capitales y la acumulación de reservas. A continuación, la entrevista completa con Ámbito.
Periodista: ¿Cuánto puede interrumpir u opacar la situación de Manuel Adorni al programa económico?
Pablo Guidotti: Mirá, la verdad que no creo que impacte mucho en lo que es el programa económico ni en el seguimiento que hacen, por ejemplo, los mercados de capitales. Sí, obviamente puede tener un impacto en la imagen doméstica del Gobierno y eso eventualmente puede tener algún impacto a futuro en la dinámica hacia las elecciones de 2027, pero la realidad es que no me siento un experto en evaluar esa parte.
P.: En tanto empeore la imagen del gobierno nacional, menos posibilidades tiene de ser reelecto en 2027…
P.G.: Sí, pero creo que todavía estamos en una etapa bastante preliminar y me imagino que de acá a no mucho tiempo se aclarará la situación.
Creo que lo que el mercado y los inversores en general miran son más bien las políticas económicas y el estado de la economía. De hecho, por ejemplo, la suba de la calificación que hizo Fitch hace un par de días refleja eso: refleja que, en general, la confianza en la economía argentina, con todos los desafíos que tiene, está mejorando.
"No creo que haya mejoras inminentes de Moody's y Standard & Poor's sobre Argentina"
P.: La mejora en la calificación es una noticia importante, pero si tuviésemos que dimensionarla, ¿qué es lo que falta todavía para seguir escalando?
P.G.: Es una muy buena noticia, especialmente en el contexto actual de la guerra en Medio Oriente. Yo, por ejemplo, escuché en Washington a los número uno de las tres calificadoras importantes: Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch. Básicamente, la evaluación que ellos hacían del mundo emergente era una en la cual no veían un problema de bajas de calificación importantes, pero sí que las mejoras posiblemente se iban a retrasar.
En este contexto, creo que el hecho de que Fitch haya mejorado la calificación para Argentina es una buena noticia, porque efectivamente quizás ya lo tenían bastante decidido y el empeoramiento de la situación global no afectó esa decisión.
Ahora, creo que igual siempre se necesita más de una calificadora y, en este sentido, todavía hay que ver qué es lo que va a hacer Moody’s y qué es lo que va a hacer Standard & Poor’s. Mi impresión es que no va a haber mejoras inminentes en esas dos calificadoras.
O sea que es una noticia positiva, sin duda, pero es un camino largo. Y es un camino largo especialmente porque Argentina acumuló mucha falta de credibilidad durante décadas. Imaginate que durante la segunda mitad del gobierno de Menem Argentina estaba a un escalón de llegar a grado de inversión, que era BBB-. Después de ahí fuimos todo para abajo. Entonces, recuperar esa posición va a llevar todavía bastante tiempo.
P.: Usted considera que las otras dos calificadoras no harían, al menos de manera inminente, un anuncio similar. ¿Esto por qué lo ves así? ¿Por el contexto internacional o por la política interna?
P.G.: No, por el contexto internacional. Pero también creo que todavía están mirando dos cuestiones muy importantes. La primera es restablecer un acceso normal al mercado de capitales. Eso te da la tranquilidad de que el país va a poder refinanciar los vencimientos a futuro. Todavía es una tarea pendiente que el Gobierno ha dicho que no se quiere apurar porque quiere esperar primero una baja de la prima de riesgo mayor a la que ha ocurrido.
El segundo tema es la acumulación de reservas. La buena noticia es que, a partir de diciembre, Argentina adoptó como objetivo comprar dólares y tratar de acumular reservas, aunque cuando uno ve el monto de reservas brutas, ha crecido mucho menos de lo que el Banco Central ha comprado porque se han pagado vencimientos. Yo creo que, en este contexto, posiblemente están esperando que Argentina aumente más las compras de divisas y que pueda tener mayor tranquilidad financiera.
Esto es muy importante no solo para la cantidad de reservas. Yo creo que también es muy importante justamente para evitar que se produzca nuevamente volatilidad en el año electoral, que es el año próximo.

P.: Considerando, además, que ya después del primer semestre las condiciones para comprar y acumular divisas se vuelven más exigentes, ¿no? Y para cuando termine el segundo semestre estaremos en año electoral...
P.G.: Sí. Creo que posiblemente ahora, con toda la liquidación de divisas del campo, es un poquito más fácil. Pero creo que, de todas maneras, el ingreso de divisas también está relacionado con la credibilidad y la fortaleza de la política económica. No necesariamente sigue exactamente el balance comercial.
Todos los proyectos de inversión en los nuevos sectores, energía, minería, etcétera, también son ingresos de capitales que permiten eso. Entonces, creo que la acumulación de reservas puede seguir durante el año y el Banco Central debería aprovechar para incrementar sus compras con respecto a lo que ya dijo.
Y es cierto, como vos decís, que hacia fines de año ya va a empezar a jugar mucho la dinámica electoral de 2027.
P.: Si la acumulación de divisas también dependerá de la credibilidad del programa económico, ¿en qué estado ve esa credibilidad del programa económico hoy?
P.G.: Yo creo que la política económica del país ha fortalecido su credibilidad, pero Argentina todavía sufre de su pasado. La forma más fácil de identificar eso es ver que el soberano, el Gobierno, tiene que pagar una prima de riesgo por arriba de lo que pagan las empresas. Eso es algo que no se ve en otros países. En cualquier otro país, el crédito del Gobierno es el mejor y después vienen las empresas.
En Argentina está al revés. Eso básicamente se debe a que Argentina acumula en su historia reciente nueve defaults. Entonces, el mercado sigue muy atento a cualquier evolución política, económica, etcétera. Por eso, para mí es muy importante que se restablezca el ingreso al mercado de capitales de manera normal. Para eso, quizás el ejemplo más cercano que tenemos es Ecuador.
Ecuador reestructuró su deuda exactamente al mismo tiempo que lo hizo Argentina, en 2020, y durante los últimos meses emitió deuda y refinanció los vencimientos que tenía. Ese acto hizo que el riesgo país de ellos bajara. También se anunció que Bolivia está pensando en emitir un bono a una tasa del 9,25%, y hay que pensar que Bolivia estaba al borde del knockout hasta las elecciones.
O sea, creo que hay ejemplos de países emergentes que están ingresando al mercado aun con situaciones mucho más frágiles que Argentina. En este momento, Argentina tiene en muchos temas fundamentos mucho mejores que otros países emergentes. El tema de tener equilibrio fiscal es algo prácticamente inédito.
En la estructura de deuda que tiene Argentina, una vez que sacás la deuda intra sector público, estamos a niveles de deuda ya muy manejables. Y si a eso le sacás la deuda con los multilaterales, que normalmente se asume que se refinancia en el tiempo, la deuda que tiene el Gobierno con el sector privado hoy está más cerca del 30%.
O sea, son niveles realmente bajos que no deberían preocupar. Si preocupan es solamente porque Argentina todavía no probó que puede acceder al mercado y recuperar una relación normal con el mercado de capitales.
P.: ¿Por qué Argentina no prueba con acceder al mercado de capitales si está mejor posicionada frente a otros países?
P.G.: Yo creo que Argentina está esperando que el riesgo país baje más y tener condiciones más favorables. Eso es lo que ha dicho el Ministro en varias ocasiones: que tienen alternativas más baratas que acceder al mercado. Ahí es donde digo que hay un tema como de huevo y gallina.
Uno puede decir: “Bueno, espero que el riesgo baje para salir al mercado” o “si salgo al mercado, esa acción va a generar una baja en el riesgo”. Yo creo que el Gobierno hoy está posicionado en que quiere salir al mercado cuando el riesgo país sea mucho más bajo. Entonces, está recurriendo a otras formas de financiamiento, como por ejemplo estas operaciones con garantía del Banco Mundial y del BID que se están negociando.
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