Di Tella en los medios
Revista Clarín Pymes
6/06/17

Bernardo Kosacoff: “Falta una recuperación clara”

Por Luis Ceriotto

Según el profesor de la Escuela de Negocios, "la sensación de la gente es que si invierte en el contexto actual, en vez de llegar a la costa se hunde más rápido en el medio del río"

"Cuando invertís estás tomando una decisión en el presente que te compromete el futuro”, plantea Bernardo Kosacoff, profesor de la Universidad Torcuato Di Tella y ex titular de la Comisión Económica para América Latina (Cepal). Asegura que las pequeñas y medianas empresas aprecian el nuevo clima económico, pero necesitan recuperar actividad y, sobre todo, rentabilidad.

¿Hoy se invierte sólo lo necesario?

Al poner nuevas máquinas y equipos, debés plantearte un nuevo modelo organizativo y hacer también inversiones en términos de procesos tecnonológicos, para adaptar la nueva máquina y calificar a la gente. Esas decisiones que tomás hoy te comprometen los próximos cinco a diez años, de modo que tenés que tener horizonte. Lo que siempre complicó la inversión en la Argentina fue la inestabilidad y la percepción de que en cualquier momento llega una crisis. La idea es tener una máquina de última generación, pero a la vez los retornos, terminan siendo menores a los esperados y, en definitiva, me resulta muy difícil poder solventarla y lo único que tengo son las deudas. Ése es un aspecto esencial, ya que una empresa desarrolla lo que en economía se llama activos específicos: desarrollo capacidades y es un capital hundido dentro de mi planta productiva. Si llega una crisis y, en cambio, la plata está en el banco, tengo flexibilidad total para ver qué es lo que puedo hacer.

A la vez, hay incentivos concretos para invertir.

Lo positivo, ahora, es cuando uno ve los incentivos. Basta con mirar la página web de la Secretaría Pyme y ver la intención de dar un fomento a las inversiones. Los más importantes, quizá, sean que se puede descontar del Impuesto a las Ganancias hasta 10% de lo que se invierta en maquinaria e infraestructura, así como las líneas de crédito del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), donde se ampliaron tanto los montos a prestar como el fondeo.

¿Entonces?

Las inversiones dependen no sólo del horizonte sino de lo que te está sucediendo en el nivel de actividad.

Las pequeñas y medianas empresas enfrentan el hecho de que, desde el tercer trimestre de 2011 hasta ahora, han tenido casi cinco años notablemente complicados. No solamente porque se redujo el nivel de actividad, sino porque se redujeron notablemente los márgenes. El contexto es una mayor presión impositiva, mayores costos logísticos, mayores costos salariales, tanto si se los mide en dólares como por los problemas que hay en el mercado de trabajo por aumentos de los litigios y los costos de las ART, y el aumento del ausentismo en las plantas. Todo esto impacta en costos.

El “costo argentino”

El tema logístico es uno de los más complicados, tanto en transporte como en almacenamiento. En los últimos cinco años esos costos se han duplicado. Uno lo ve en los costos portuarios, de almacenamiento, de transporte. Es uno de los temas más difíciles. En cuanto a la presión impositiva, si uno mira en los últimos siete u ocho años, tenés 12 puntos más del Producto Bruto sólo de impuestos. La presión impositiva argentina está en lo más alto de la historia, y es la más alta de la región. Eso, obviamente, complica la inversión. El otro tema son las condiciones sistémicas en las que operan las empresas. La Argentina se ha deteriorado en los últimos años, en cuestiones de infraestructura y energía, lo cual genera una complicación adicional.

Y la economía no despega

Los grandes indicadores macroeconómicos nos dicen que hay una apreciación cambiaria muy difícil de modificar por el propio esquema de consistencia macro, que es la trampa que tiene el Gobierno. Uno de los costos es, precisamente, este fenómeno de la apreservicios, ciación. El costo del capital de trabajo y los costos financieros están complicados, con una tasa de interés positiva. Todo esto genera que la inversión en el sector pyme, a pesar de los buenos incentivos y de las buenas intenciones del Gobierno para que se reactive, va en una secuencia posterior de lo que sería la recuperación de la actividad.

Se sigue hablando de brotes verdes

El núcleo que está invirtiendo en la Argentina es el núcleo competitivo.

Ahí las cosas andan bien: tiene algún encadenamiento en pymes, pero menor. Es la producción primaria pampeana, o los proyectos de minería de litio, o energías renovables, o las expectativas de Vaca Muerta, lo que está pasando en el campo en servicios basados en las exportaciones; este núcleo dinámico que se está dando en la economía argentina, que es el sector competitivo, que es responsable de las exportaciones y es algo muy importante. Pero, a la vez, tiene un impacto sobre el PBI menor a un 25%; y sobre el empleo, el impacto es menor al

20%. Por supuesto, es muy importante y significativo: es la parte argentina positiva que tenemos, porque incluso lo que tiene ese sector que nos ha desplazado de alguna forma la restricción básica macroeconómica, que es la restricción externa, y nos está generando divisas, lo cual es muy importante. Y es un sector muy moderno que cada vez está más asociado a biotecnología, genética, semillas; de drones, de servicios especializados, de maquinaria agrícola, hasta de las 4x4 que están asociadas con ellos.

Hoy, cuando hablás de la Pampa Húmeda, hablás de todo eso. Todo esto es importante y no hay que desestimarlo. Pero no es suficiente. Eso sólo no alcanza.

No contempla la vasta cantidad de pymes volcadas al mercado interno

En las pymes, hay un área muy fuerte destinada al mercado doméstico: los los restaurantes, la construcción, etc., que dependen del poder adquisitivo de la gente y de la fortaleza del mercado doméstico. Incluso cuando se habla del aluvión de importaciones, es una afirmación falsa. No es cierta. Pero sí te afecta puntualmente en algunos sectores.

Y la sensación térmica importa

El Gobierno está poniendo instrumentos que son adecuados para la recuperación de la inversión. Pero van a poder ser útiles en la medida en que esa idea de que después de cinco años llegamos a un piso y que empezamos a recuperarnos... bueno, son cinco años de un contexto muy desfavorable y con una recuperación muy modesta, que todavía no se siente con fuerza.

¿Qué es lo que no convence?

Hace que la gente, las pymes, a pesar de que digan que tienen en claro que su solución de largo plazo es la inversión, a la vez se muestren reacias. La idea gráfica que me dejan es que saben que están en mitad del río en cuanto a la idea de llegar a la otra costa y ser mucho más competitivos. Saben que tienen que hacer inversiones para lograrlo. Pero la sensación de la gente es que si invierte en el contexto actual, en vez de llegar a la costa, se hunde más rápido en el medio del río.

Prefieren estar líquidos

Y ver qué es lo que sucede y esperar a ver qué cambia en este contexto, para tener horizontes más largos. No es que el sector pyme esté en contra de este nuevo clima que hay en la Argentina. Pero cuando tiene que definir su base de negocio, está esperando que este proceso de ordenamiento de la economía argentina dé clara evidencia de que va a ser un fenómeno sostenible en el largo plazo. Y, así, llegue la recuperación del poder adquisitivo de la gente y la recuperación del mercado. 



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