Clarín
23/05/13

Elogio del esfuerzo en la escuela

Entrevista a Tomás Abraham. El filósofo sostiene que estudiar es un "oficio" en el que las dificultades y los obstáculos son fundamentales.

Alfredo Dillon

Suele decirse que Tomás Abraham es un filósofo provocador. Director del Colegio Argentino de Filosofía y autor de varios libros (el último, El no y las sombras, publicado este año por Eudeba), Abraham es, además de filósofo, docente. Desde hace casi 30 años enseña Filosofía en el Ciclo Básico de la UBA, además de dar clases en varias universidades argentinas y extranjeras. En esta entrevista, luego de dar una charla en el Ciclo Ser Director de la Torcuato Di Tella, Abraham reivindica el valor del esfuerzo, dice que estudiar es un oficio y que el argumento de la "inclusión" no debería encubrir "la mediocridad cultural de la clase media".

¿Por qué prefiere hablar de "es- tudio" antes que de "educación"? ­Me parece que cuando se ha- bla de educación, se simula. Todo el mundo habla de educación: dirigentes empresariales, fundaciones, periodistas... A mí me gusta hablar de enseñar, es decir, de lo que pasa entre maestros y alumnos. 

¿Qué es enseñar, estudiar? Eso es lo interesante y es un tema del que nadie habla. Hay una indiferencia social y cultural hacia el profesor de bio- logía. No hacia el que contiene al chico, a la educación sexual, al arte de vivir, al gabinete psicopedagógico, a los derechos humanos. Para eso hacen cola. Pero el profesor de biología está solo.

¿El problema es entonces la fal- ta de estímulos para esforzarse? ­Todo el tiempo los ojos están puestos en el necesitado, el que no puede, el que "no lo dejaron". Y ese sector de la sociedad al que todos apuntan no tiene un problema educativo, tiene un problema vital: de hambre, de alimentación, de salud, de cuidado, de vivienda. El discurso de la inclusión es el discurso compasivo, cristiano, para apiadarse de los que menos tienen. Y ese es un sector de la sociedad que no tiene un problema educativo. ¿Qué pasa con los que comen 60 kilos de carne por año? El problema educativo es de la clase media. La misma clase media es indiferente al estudio y lo degrada.

¿Cuál es el valor de la dificultad y de los obstáculos? ­Todo eso es desafío, es lucha. Todo proceso de trabajo implica vencer un obstáculo, una dificultad. Esto ya lo decía John Dewey, el gran filósofo pedagogo norteamericano; lo decía Nietzsche. Las cosas que valen son difíciles, en todos los órdenes de la vida.

Publicado en:
Link: