
16/05/13
Lo que pasó y vendrá
Dos visiones sobre méritos, deudas y futuro de la década económica.:
"Hay que mejorar la calidad del empleo y el perfil industrial"
Alfredo Zaiat. Jefe de Economía de Página/12 y autor de "Economía a contramano".
-Hagamos un balance. ¿Cuál considera el principal logro económico de esta década kirchnerista?
-Que la política, no los grandes grupos económicos, la banca acreedora o el FMI, ha ordenado el rumbo de la política económica. El pago de la deuda al FMI; las estatizaciones de Aguas Argentinas, Aerolíneas o YPF; la recuperación del sistema de seguridad social; el pago de la deuda con reservas; y la reforma de la carta orgánica del banco central, han sido políticas tomadas por la conducción de la política económica.
-¿Y cuáles son la mayor deuda y el más grande desafío?
-Mejorar el perfil industrial diversificando las matrices productiva y exportadora, de modo tal de no ser tan dependientes de las divisas provenientes del complejo oleaginoso. Por otro lado, es necesario incrementar la calidad del empleo: disminuir las tasas de empleo informal, la desocupación y la subocupación, mejorando en términos relativos la estructura de la pirámide salarial.
-No mencionó la inflación ni la presión sobre el dólar. ¿Están sobredimensionados como problemas?
-En el análisis global, sí. En términos productivos no hay atraso cambiario. Y respecto a los precios, hay un problema con los alimentos y las bebidas, y es ahí a donde hay que apuntar.
-¿Se anima a brindar expectativas de crecimiento para los próximos años?
-No, porque depende de muchos factores. En realidad, la ciencia económica no está preparada para hacer pronósticos sobre lo que va a pasar. Hay evidencia empírica al respecto. Un organismo investigador del Congreso de Estados Unidos informó en un documento que de 134 recesiones económicas ocurridas en 87 países emergentes entre 1991 y 2001, el Fondo Monetario Internacional sólo había predicho 15.
-En su libro usted sostiene que la teoría económica ortodoxa ha funcionado como una secta religiosa. ¿Imagina en el futuro más "agnósticos" o un resurgimiento de "creyentes"?
-[Risas]. No sé, depende de si mantiene su capacidad de engaño con las poblaciones. Al menos en los últimos años, hubo una fisura en ese bloque económico por el fiasco que ha demostrado en Europa y Estados Unidos para salir de esa crisis. En América Latina eso ya lo había demostrado en los ‘90, pero como somos países periféricos, no se había notado tanto.
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"Las oportunidades del país siguen intactas"
Eduardo Levy Yeyati. Profesor de la UTDT y coautor de "Vamos por todo".
-Usted ha anticipado que, en los próximos años, no va a haber "emergencia ni hundimiento, sino una lenta y prolongada deriva". ¿Cuáles serían sus proyecciones de crecimiento?
-Proyectar crecimiento a muchos años requiere de muchos supuestos sobre el contexto global y la política económica local que lo determinan. Asumiendo que el primero se mantiene neutral como desde fines de 2011, y que la segunda no se modifica más que marginalmente, creo que la Argentina puede crecer entre un 1% y 2%. Sin embargo, no hay que creer que con unas pocas medidas correctoras el país puede converger rápidamente hacia el promedio de crecimiento de la región (4%).
-¿De qué manera el Gobierno podría resolver el problema cambiario y el de la inflación, al menos, como estrategia inicial?
-La inflación argentina es hoy principalmente inercial: ante la inacción del Gobierno, se indexa a la inflación pasada, y ésta se vuelve crónica. Un programa que desande la intervención del INDEC, genere un índice de inflación creíble, establezca una pauta de inflación para orientar expectativas y coordine ajustes de precios y salarios alrededor de esa pauta (con cláusulas que protejan de posibles desvíos) podría reducir rápidamente la inflación sin un costo en la actividad. De hecho, un programa de este tipo hoy sería expansivo. Esto a su vez ayudaría a mitigar la presión sobre el dólar. Lamentablemente, no veo señales de que el Gobierno tenga la convicción de desandar errores y buscar una solución de fondo. Espero equivocarme.
-Promediando la década kirchnerista, entre 2006 y 2007, el escenario económico asomaba radiante, en términos de crecimiento, aumento de reservas, etc.
Perdóneme por insistir en la futurología: ¿cómo imagina que va a estar la economía promediando la próxima década?
-Seamos más modestos, pensemos el fin de esta década. No es difícil, aunque lleve tiempo, revertir los errores de los últimos años que analizamos en el libro, y encausar al país en la senda de crecimiento de la que se extravió a partir de 2008, preservando los logros alcanzados con la resolución de la crisis. Yo veo al país creciendo y desarrollándose, invirtiendo fuerte en infraestructura y educación, y saliendo del ciclo de ilusión y desencanto al que nos acostumbró la historia. Las oportunidades del país siguen intactas. Sólo falta liderazgo político.
