Si estás organizado, ¡mucho mejor!

Una agenda semanal puede ser una buena opción. ¿Para qué? Para un montón de cosas, pero en especial para que puedas usar bien tus tiempos disponibles y distribuirlos adecuadamente.

¿Cómo hacerlo y qué cosas tener en cuenta?

Primero: hacé una lista de todas las materias que estás cursando y de las actividades que tenés dentro y fuera de la Di Tella. ¡¡¡Incluí todas!!! No te olvides que viajar y comer lleva tiempo. Anotalo. La lista tiene que ser un fiel reflejo de tu semana. De esta manera, vas a poder ver con claridad los tiempos que podés dedicarle al estudio y a cada una de las actividades que querés hacer.

 Una vez que hiciste esa lista, podés pensar cuándo te conviene estudiar cada materia. Para ello, tené en cuenta qué día la cursás y qué tipo de ejercicios tenés que entregar o hacer. Si sabés que una materia te lleva más tiempo que otras, no la agendes para un día que disponés de poco tiempo. Si te surgen imprevistos, tratá de agendar para otro día lo que no pudiste hacer. Y recordá que tu agenda semanal puede variar en épocas de exámenes.

Agregá una lista de objetivos semanales. Hacé una lista de las cosas que querés lograr en una semana. Cuando se haya terminado, podés marcar qué tareas cumpliste y cuáles están pendientes.

Cada uno tiene su ritmo y diferentes actividades, así que… ¡tu agenda es personal! Lo importante es tener en cuenta las características de cada uno y los desafíos que presenta cada materia.