Misceláneas

Para ir...

... de paseo..


TARSILA DEL MEDITERRÁNEO
por Federico García

Tarsila de Amaral, "Tarsila Viajera" Obras 1918 – 1933, en el MALBA del 28 de marzo al 2 de junio de 2008.

"Para que cante la vida…
…toca su caja la muerte."

Es paradójico leer sobre inspiraciones de viajes por el oriente cuando fue Dionisio quien había viajado a Grecia desde el este para ser acogido por Apolo, salvándolo, y sometiendo al mundo a una "transformación mágica total (en la cual) la naturaleza celebra su festividad de reconciliación con el ser humano" y fue Tarsila (o quizás quienes decidían en que orden iban a colocar sus cuadros en las paredes del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires) quien retomó en algún sentido el efecto primaveral dionisíaco invitándonos a su fiesta, que no es ya suya sino de todos y también de la naturaleza, salpicándonos de colores a través de los cuales nuestro vivir y existir comienza a pasar por otro lado. Pasamos a reconocer como único anhelo el solo hecho de vivir desmesuradamente. Y este vivir desmesuradamente se vuelca en la perfecta relación y unión entre el hombre y la naturaleza, el hombre en el bosque, el hombre salvaje. Pero no fueron la abundancia de color ni las obras lo que me llamó la atención luego de haber deambulado entre la gente y entre los cuadros y entre ese espacio temporal en donde caí cuando pasé frente a las dos obras de la Unión Soviética. Qué fuerte es el despertar abrupto de los sentidos un sábado por la mañana. Debe ser así para que resuenen en mi cabeza ecos de representaciones, de ideología, de símbolos, de interpretaciones, de embriaguez y sobriedad. Debe ser así para que sea constante el intento de dejarlos atrás, de huir de ellos y sentarme en el único banco de la plaza de la pura y subliminal expresión y sensación.

Dionisio había viajado desde oriente para que, mediante la ayuda de Apolo, el mundo griego volviera a reencontrarse con la naturaleza y la voluntad del vivir. Es otra realidad la que se esta poniendo en juego mediante el arte dionisiaco. Es la realidad que presenta Tarsila do Amaral en, principalmente, las obras que fueron fruto de sus viajes por el Brasil. Vuelve a invocarse la idea del viaje como huída pero también como voluntad. El viaje hace que dejemos cosas detrás, para reinventarnos en otras formas. Tarsila se reinventa en pechos morenos y caucásicos, en labios gruesos, narices fálicas y soles de limón. Ya no es más ese Brasil recorrido, es un Brasil nuevo, diferente, que se nos ofrece a nosotros como la oportunidad para algo nuevo, para dejar atrás al individuo y convertirnos en dioses. No es que la obra de la artista brasilera se me aparezca como la oportunidad de redención, como si ella fuese la alquimista liberadora de las miserias del hombre moderno. Ella no llega hasta ese plano. Ese fue el problema. El plano es un plano mucho más general. El arte se nos aparece como oportunidad. Y ese nosotros mencionado nos incluye tanto a aquellos que podemos llegar a disfrutar de la obra (disfrutar también en un sentido amplio, el placer contenido también en las cosas serias, tristes, oscuras, tenebrosas) como también al artista creador, aquel que no está ajeno al goce, pero cuyo goce es mucho más profundo en cuanto él es el que crea, él es el que muere en la obra.

Tarsila no muere con la obra, ella sigue viajando. Siempre decide volver. Nunca deja del todo lo anterior. No se si es Tarsila, o los que armaron la muestra. Pero nunca nos vamos de Brasil, quizás de otro Brasil que el que conocemos. Pero nunca lo dejamos. Siempre volvemos. Giramos y Brasil está allí. Quizás pasemos por Oriente, por la Unión Soviética, pero siempre los caminos regresan a los morenos, a las favellas, a colores vivos y caribeños, a la pobreza mirada desde el lado de la belleza, a los lindos pobres. Logré emprender el viaje, pero no me convertí en viaje. Tarsila es una artista, no es un dios. Ella no muere en la obra, no muere con la obra, ella no se convierte en su obra de arte. Quizás ella logre morir en su acto, pero a mi "no me mata".

La idea de muerte no se presenta como idea negativa, sino como la única posibilidad física cercana que el hombre conoce para escapar. Ya Nietzche había presentado a Apolo y a Dionisio como antítesis estilísticas que caminan juntas casi siempre luchando. El casi implica el no siempre. Y ese no siempre lo presenta como UNA VEZ, un instante, un momento único e irrepetible en donde, amigándose, fundiéndose, la voluntad florece y nace la tragedia. Me he puesto a pensar sobre mis momentos dionisíacos y apolíneos, y de una cosa me he dado cuenta: nunca esos momentos aparecen juntos. Siempre se me presentan como momentos diferenciados, aunque sea por una milésima de tiempo, ese instante pequeñísimo los diferencia. Embriagarse, entrar en un éxtasis dionisíaco puede llevarnos a pensar en nuestras responsabilidades apolíneas en algún momento de nuestra travesía. Aquí ya existe una separación. Los momentos no confluyen. La búsqueda incesante por ese instante único e irrepetible en donde la voluntad por la vida florezca es la añoranza de todo artista. Lo mismo nos dice la tragedia creada por esta unión de deidades. Durante la tragedia griega los personajes creen y buscan tener la razón. La lucha incesante finaliza con la muerte de los personajes. Esa muerte, ese instante, aparece como el momento en donde todo confluye, en donde ya no se necesita pensar en otro, en donde todos tienen razón porque la razón no existe, porque en lugar de aprender hemos desaprendido, porque en lugar de saber, sentimos. Y sentimos porque pertenecemos a otra comunidad con otra lógica y con otra verdad. La muerte trágica ya no se ve como un fin, como el fin de la vida, sino como "una acción sustitutiva en la que se anuncian nuevos contenidos en la vida del pueblo". Por medio del símbolo de la muerte lo que se quiere expresar es la creación de algo nuevo, de algo diferente a lo anterior, de algo que solamente puede ser conocido cuando se experimenta, de algo que solamente puede surgir de la coexistencia de opuestos irreconciliables.

No quiero morir para redimirme. Lo que necesito es confluir con lo que es extraño, con lo que es opuesto, con lo imposible. Vivir después de la muerte. Vivir después de lo desconocido. Tarsila me hizo conocer, pero no atravesar la frontera. Por lo menos esa es mi sensación. Me embriagó con un alcohol suave. Mi sueño duró poco, volví a ver "lo espantoso o absurdo del ser hombre".

"Por fin comprendí. La frontera entre nuestros dos mundos se había borrado a causa de la niebla. El cuervo, que se imaginaba volar a su altura acostumbrada, vio de pronto un espectáculo sobrecogedor, contrario para el a las leyes de la Naturaleza. Había visto a un hombre que andaba por los aires, en el corazón mismo del mundo de los cuervos. Había presenciado una manifestación de la rareza mas absoluta que puede concebir un cuervo: un hombre volador…

Ahora, cuando me ve desde arriba, lanza unos pequeños gritos, y yo descubro en ellos la incertidumbre de un espíritu cuyo universo se ha desquiciado. Ya no es, ya no volverá a ser jamás como los otros cuervos…"

El Retorno de los Brujos


CICLO: "Goyheneche de Película"
Lugar: Café Goyheneche
Dirección: Avenida Santa Fe 1375 (Martínez).

Dirección: Luz Escobar & Rodrigo Olivera.
Chef: Walter.

A partir del domingo 30 Marzo comienza formalmente el Ciclo de Cine en Café Goyheneche.

Todos los domingos se proyectará una película a la cual se la puede acompañar con el plato del día ($15), si el espectador así lo deseara, "contextuado" con la temática del film que se exhibe.

Domingo 30 de Marzo
20:30 hs.

Film: "Nuovo Cinema Paradiso" (1989)
Director: Giuseppe Tornatore

Sinopsis: Frente a la demolición de un viejo cine, un maduro y afamado realizador rememora su infancia y los momentos allí vividos en compañía del entrañable encargado del local. Desarrollada con ritmo ágil, interpretada de forma magistral y ambientada por una banda sonora inolvidable, la película emociona sin remedio y alcanza su clímax en un soberbio final que supone un homenaje a la historia del cine y una cita con nuestras lágrimas más sinceras.

Duración: 123 min.

 


Eternautas

Declarado de interés cultural y turístico por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y por la Cámara de Diputados de la Nación, Eternautas es una propuesta muy diferente a las convencionales formas de entender el turismo cultural. Acá algunas de sus propuestas...

Puerto Madero (caminata)
Un recorrido por una zona clave en la Buenos Aires contemporánea. Visitamos y explicamos la nueva urbanización en el marco del antiguo puerto, una relación que permite abordar las antiguas necesidades generadas por la ciudad en crecimiento con las nuevas propuestas en la metrópolis. Diques, depósitos, gruas, exclusas, puentes y silos nos conducen desde el debate generado en torno al puerto en 1882 hasta la recuperación de la zona como espacio urbano y las nuevas intervenciones. 
Duración: 2hs.
Precio: $7

El Otro Sur (en combi)
Una visita a cuatro barrios "olvidados" que guardan excelentes historias y sorprendentes edificios. Barracas, Nueva Pompeya, Parque Patricios y Boedo albergan antiguas fábricas, murales callejeros, edificios de sociedades secretas, complejos de viviendas obreras, impresionantes iglesias  y puentes, parques, bares tradicionales, grandes personajes.  Un viaje al pasado y presente de los viejos barrios populares, en el que la inmigración, el ferrocarril y el tranvía, los obreros, el tango, el fútbol y la literatura son protagonistas.
Duracion: 3 hs.
Precio: $28

Palermo Viejo (caminata)
Nos remontamos al origen de Palermo y de sus sub-barrios centrándonos en "Palermo Viejo", área desarrollada al compás de la inmigración, barrio periférico retratado por Carriego y Borges. Recorremos Villa Alvear, el antiguo microbarrio obrero que tiene su epicentro en la Plaza Cortázar; una zona de pasajes, casas chorizo, "compadritos", arrabales y "fundaciones míticas". Convertido en el referente por excelencia de la comida étnica y el diseño alternativo, Palermo "Viejo" pervive como un autentico "barrio", redescubierto en esta caminata.
Duracion: 2 hs.
Precio: $7

De Aldea a Metropoli (caminata)
La actual Plaza de Mayo fue el núcleo a partir del cual creció Buenos Aires. Hasta las postrimerías del siglo XIX, Monserrat y San Telmo fueron el área residencial por excelencia y el asiento de las principales órdenes religiosas. Mediante una recorrida por viviendas, edificios institucionales o de culto, comercios y fábricas, repensaremos la historia de una aldea perdida que estaba destinada a convertirse en capital virreinal primero y en la "París de Sudamerica" después.
Duración: 2hs.
Precio: $7

La Paris de Sudamerica (caminata)
Una caminata por ese sector de Retiro que manifiesta como ningún otro el carácter parisino que adoptó la construcción edilicia hacia el 900, y que alcanzó su climax en el momento del Centenario. Plaza San Martín representa el primer paso de la antigua elite porteña en la búsqueda de un espacio social más exclusivo. En la primera década del siglo XX las familias más distinguidas habían ubicado allí sus residencias palaciegas. Continuamos hasta llegar a la Avenida Alvear, la más distinguida y aristocrática de las arterias porteñas y uno de los rincones más parisinos de la ciudad.
Duracion: 2hs.
Precio: gratis

Informes y reservas: 5031.9916 o  15-4173-1078 consultas@eternautas.com
En las salidas en combi es necesario hacer reserva telefonica previa.
Las caminatas sólo se suspenden por lluvia.
Tours privados: Horarios, Recorridos e Idiomas (ingles, español) a combinar.


... a comer ...

De Olivas i Lustres

Restaurante de tapeo, caracterizado por sus originales combinaciones de ingredientes y sus presentaciones exóticas. La decoración recuerda a una feria de pulgas poblada por multitud de extraños objetos...

Gorriti 3972 (4867-3388)

Enfundá la Mandolina

Cocina criolla como la que se come en casa, pero atípica y en presentaciones y toques originales. Hay de todo y es económico.

Salguero 1440 (4822-4479)

Dale Perejil al Toro

Una parrilla muy especial, en un lugar muy especial...

Estado de Israel 4483 (4861-2052) 


... a tomar/a bailar ...

Fiestas Bubamara

Espacio para escuchar y bailar música de origen balcánico.

Fiestas Vintage

Fiestas semanales de retro rock y pop de los 80's. Siempre en diferentes lugares de la capital.