Misceláneas

LA PRIMERA MITAD PERDIDA
por Gonzalo Fernandes

Algunas de las modas que crecieron en los últimos dos años en la incansable ciudad de Buenos Aires son tomar Coca Cola Light, dejar de fumar y, probablemente la favorita, mirar LOST, una serie dirigida y escrita por J.J. Abrams (creador de Alias), que relata, en líneas generales, la situación de 48 sobrevivientes de un accidente aéreo que iba de Australia a Estados Unidos, y, puntualmente, la vida de, entre subas y bajas, alrededor de 14 de ellos.

Cada capítulo está presentado de una manera interesante y original: se intercalan escenas de la progresiva supervivencia de las víctimas (desde un muy bien logrado accidente, hasta el asentamiento casi total de los personajes), con flashes de la vida de cada uno de los principales protagonistas, minutos y horas antes de abordar el avión. Esto logra que el show sea muy llevadero e intrigante desde innumerables puntos: los misterios dentro de la isla a veces pasan a un segundo plano por las interrogantes que dejan las vidas pasadas de nuestros héroes.

Para analizar ínfimamente algunos aspectos de la historia, debería ir un poco más allá en el resumen y explicar ciertas puntualidades. Con la asunción de que mis lectores ya vieron el programa y haciendo una considerable economía de la palabra: no están solos en la isla, Los Otros viven ahí hace años, y tienen un súper sistema de defensa que los aparta del resto del planeta. Son agresivos y asustan a los accidentados. Encuentran sobrevivientes de la otra mitad del avión, aunque mueren luego de resolver algún misterio o crear un nuevo problema. La isla tiene poderes, y conforma parte importante del destino de algunos de los personajes. El resto lo conocen, y si no, espero que esto les ayude a decidir si hay que perderse o no con este show.

Presento, pues, a modo de apostillas, algunas cuestiones y conclusiones que fui sacando con respecto a la serie y a sus estrellas:

- Jack Shephard: El líder indiscutido. Como decía Jules Winnfield (Samuel L. Jackson, el negro de Pulp Fiction) en su magistral soliloquio: "… blessed is he, who in the name of charity and good will, SHEPHERDS the weak through the valley of darkness, for he is truly his brother’s keeper and the finder of LOST children. And I will strike down upon thee with great vengeance and furious anger those who would attempt to poison and destroy my BROTHERS." Matthew Fox es, una vez más, el papá de todos. Ya nos agotó con sus intensas ganas de ser el gran salvador de sus hermanos huérfanos 10 años atrás en Party of Five. Los creadores de la serie demuestran con esto -y con otros casos, de los que voy a mencionar algunos- que su inventiva no es tan vasta.

- Tom Sawyer: Aventurero adolescente e inmaduro en busca de diversión por cualquier medio y/o acción. Un personaje creado hace 150 años por Mark Twain, integrado a LOST con tan poca imaginación que hasta el nombre es el mismo.

- Ulises: Héroe griego, guerrero, aventurero -él también-, entre tantas otras adjetivaciones que puede recibir el ídolo de La Odisea. Recorre el mundo entre batallas y desafíos extraordinarios, soñando con su vuelta, donde su eterno amor lo espera. A este personaje al menos le cambiaron el nombre: lo llaman Desmond; no así a su enamorada, Penélope, a quien no me sorprendería ver tejiendo en los próximos capítulos. A pesar de no ser original -él tampoco-, es uno de los protagonistas que recomiendo seguir.

- Sayid: Otro de los grandes de la serie. Asusta. Su cara de alegría cada vez que le llega la oportunidad de lastimar a alguien es magnífica. Un momento destacable: están planeando atacar una de las bases de Los Otros para obtener información sobre cómo recuperar a sus amigos secuestrados y presenta su plan (en mis palabras): "vamos de noche, los sorprendemos y nos llevamos a dos de ellos". ¿Para qué dos?, consultan, y con esa sonrisa escalofriante confiesa: "… usaré a uno para hacer hablar al otro."

- Locke: Debe ser el mejor personaje de la historia: durante los 6 primeros capítulos, lo único emocionante es la aparición de John Locke: cuando lo vemos mirándose las piernas, con una sorpresa tan inexpicable como la ley de la relatividad, todos pensamos "¿qué mira este pelado?". Y, al fin, el primer momento emocionante: ¡es paralítico! -lamentablemente para la gran mayoría de los seguidores, cuando empezaron a ver la serie ya sabían algo de esto, por lo que desperdician una de las mejores sorpresas de todo el show.

- Charlie: Rockero drogadicto, recuperado en la isla gracias a nuestro estimadísimo Locke. Aunque también tuvo que superarlo a los golpes: fue, sin lugar a dudas, el más boludeado a lo largo de las tres primeras temporadas (creo que ya comenté eso, que esto es una crítica de las tres primeras temporadas): por Los Otros, por los suyos, por una histérica, la abstinencia. Así y todo, sigue saludando a cada rato con su sonrisa chueca y acento british. Un gran hobbit.

- Claire: La que histeriquea a Charlie. Quiere hacerse la independiente pero es la más segundona del grupo.

- Kate: Feminista cuyo único objetivo en la vida es demostrarle al mundo que puede valerse por sí sola. En pocas palabras: una pelotuda. Una pelotuda a la que, por favor, le pido que ¡se saque ese mechón de pelo de la cara! ¿Será su táctica para tener tantas expresiones que la confundimos con De Niro? Probablemente, Evangeline Lilly sea la peor actriz de LOST.

- Benjamin Linus: Empiezo con un aplauso al nombre de este personaje: Benjamin Linus. Sigo con las palmas arriba por su espectacular actuación (él sí sabe actuar), capítulo tras capítulo. Una de tantas víctimas de "El Juego del Miedo" presenta sus muy buenas cartas para ser el responsable de un porcentaje importante del 3/5 (tres estrellas sobre cinco) otorgado a la serie.

- Hugo "Hurley" Reyes: Otra puntita de una estrella. Me llamó la atención que Hurley logra escapar del cliché del gordo buen tipo que todos quieren. Ojo, lo es: el clásico ‘amigo de todos’, pero también es la otra mitad: el que llora, el que se enoja y el que putea. Al final del día, vive para él, y no sólo para quedar bien. Lo que lo transforma en sólo una puntita de la estrella y no en una entera es haber sido el principal protagonista de la estupidez del famosísimo número (4 8 15 16 23 42): un misterio riquísimo, sin límites; tanto, que no supieron qué hacer con él y lo dejaron de lado.

- Juliet: Otro punto indescifrable del programa. La conocemos como parte de la pandilla de Los Otros, pero vamos aprendiendo que no es de ellos, ni de nadie: engaña tanto a sus compañeros como a los sobrevivientes. No se sabe a qué juega. Lo más intrigante es por qué guarda tantos secretos de gente que no le importa o hasta desprecia.

- El Chino: Tengo la certeza de que más del setenta por ciento de los que miran LOST le dicen El Chino. Se hace el rudo, pero es más manso que Pablito Aimar. Felicito el trabajo de los directores para que pueda comunicarse con la gente sin saber el idioma, cuando no está la traductora, sin la necesidad de inventar que Jin (así se llama) aprende un inglés mágico en un mes.

- Sun: La traductora. La esposa. Vive con cara de sufrida y oprimida, pero en realidad es la que mejor la pasa en el matrimonio: mientras ella anda con amantes millonarios y planea escaparse de su marido, él trabaja esclavizado para su suegro, intentando que lo acepte como parte de su prestigiosa familia. Y en la isla lo tienen cortito, eh…

- Mención especial (especialmente breve): El Sr. Eko es groso como Locke, pero con códigos; Michael termina fastidiando, así que por suerte, por ahora desapareció; de Walt nos babeamos desde la primera aparición, por su misterioso poder, la mayor intriga de la serie - por ahora es otro de tantos signos de interrogación abandonados de LOST; Paulo y Nikki: espectacular aparición: un solo capítulo aislado con una muy buena historia y un final desesperante.

- Temas que quedaron flotando: además de los ya mencionados (números y superpoderes de Walt), los memoriosos seguimos pensando con una ceja levantada en: -Hurley y Libby ya se conocían del manicomio, entonces… ¿? -la humareda negra que agarra a Locke y mata a Eko (se acuerdan que son mis preferidos, ¿no?) vendría a ser…; -hay un oso polar en una playa porque…

La invención de Morel: No, no es otra crítica que LC, administrador de la sección, dividió mal. En esta novela, el protagonista vive en un mundo falso, creado por imágenes proyectadas por una máquina que repite una y otra vez la actividad de un grupo de gente en una semana de descanso en una isla abandonada. La maldad del ingenioso invento se refleja en su principal objetivo: la inmortalidad. Cualquier ser vivo que se expone a la máquina, muere, y renace en forma de video, sin posibilidad de cambiar lo que vivió en el tiempo que se realizó la grabación.

Las similitudes y conexiones que hay entre LOST y esta magnífica novela de Bioy Casares son sorprendentes; desde la idea básica de los pobladores naturales de una isla desierta, pasando por detalles como Jacob (¿Morel?), el invisible aparente creador del "mundo isla". Me parece insensato trazar estas comparaciones sin que ustedes, queridos lectores, estén familiarizados con la obra en cuestión. Los conformo con recomendarles el libro y esperar que creen sus propios paralelismos.

La serie es un hitazo mundial, ahogada en halagos y alabanzas. Cuando empezó, yo la abandoné por falta de emociones; la retomé años después, indignado ante su rotundo éxito, para crear reseñas como esta, para poder argumentar mis puntos ante cualquier fanático Perdido. Así que, si algún seguidor se siente defraudado por mi criticona crítica, espero abiertamente sus respuestas… después de todo, miro LOST sólo para discutir con ustedes.


Comentarios:

Laura dice: La nota está desactualizada porque van por la cuarta temporada y más allá de la crítica noto que varias cuestiones referidas a los personajes le parecen buenas... Está bien si querés te creemos que solo mirás la serie para discutir con nosotros, pero en la práctica yo no vería una serie de tantos capítulos sino me gustara!! Y, por útlimo, la comparación de la historia con La Invención de Morel no es nada original ya que lo leí en varios lados, y si estuviera inspirado en ella no veo nada de malo en eso, al contrario... En fin, entiendo que a veces opinar distinto del resto nos hace parecer más inteligentes, pero por lo menos podés decir que viste la serie!!

Gonzalo Fernandes dice:

Usted sabe que justamente ayer un allegado me dijo: "parecés más inteligente, ¿estuviste criticando una moda?"...

Laura: la nota no está desactualizada: está basada en las tres primeras temporadas (creo que lo aclaro en un paréntesis similar a este); además, no veo qué tiene de malo que en la crítica remarque cosas positivas: una cosa es una crítica, y otra es criticar. Ejemplifico: yo hice una crítica, usted criticó.

En cuanto a La Invención de Morel, no sabía que ya estaba analizado, ¡debo ser un plagiador! Pero me veo obligado a pedir justicia: ¿no ve nada de malo en que LOST se inspire en un libro (y tantas otras cosas), pero que yo compare algo ya comparado es inadmisible?

Por último (por favor, la próxima vez que diga esto, termine, no insista con un "en fin"), le pregunto: ¿no vería una serie larga si no le gusta? Concluí diciendo que "si algún seguidor se siente defraudado por mi criticona crítica, espero abiertamente sus respuestas… después de todo, miro LOST sólo para discutir con ustedes."

Al ser la única en responder, le agradezco que me honre y que haga que mis horas de "ver una serie de tantos capítulos que no me gusta" no hayan sido en vano.


CRÍTICA de la Argentina (Director: Jorge Lanata; Sub Director: Martín Caparrós). Lun a Vie $2,50 - Sab y Dom $4,50.
por LC

 

"Jorge Lanata nació en Mar del Plata en 1960. Inició su carrera periodística en 1974, a los 14 años, redactando informativos en Radio Nacional. En ese mismo año ganó el Segundo Premio Municipal de Ensayo por un trabajo sobre "El tema social en el cine argentino". Colaboró en distintos medios gráficos de la Argentina como Clarín, Siete Días, Diario Popular, El Periodista, Perfil, y del exterior como The Miami Herald y The Washington Times (Estados Unidos); El Espectador, de Bogotá (Colombia); y el Diario de Caracas (Venezuela).

Fue fundador de la Cooperativa de Periodistas Independientes, editora de la revista El Porteño, en la que se desempeñó como jefe de redacción. Tuvo a su cargo las notas de investigación del programa Sin anestesia, por Radio Belgrano. En mayo de 1987, a los 26 años, fundó el diario Página/12 y fue su director periodístico durante los siete años siguientes.

En julio de 1991 ganó, como creativo, el Lápiz de Oro al mejor aviso publicitario para televisión. En radio condujo Hora 25 y Rompe/Cabezas, que recibió el Premio Martín Fierro a mejor programa periodístico radial de 1995. En televisión fue el creador de Día D (programa), que fue galardonado con dos premios Martín Fierro.

En 1998 fundó la revista Veintiuno, donde volvió a reunir a antiguos redactores de Página/12 como Ernesto Tenembaum, Marcelo Zlotogwiazda, Martín Caparrós, Andrea Rodríguez entre otros, donde se destaco como redactor Adrián Paenza. En su primer aniversario la revista pasó a llamarse Veintidós, y en el segundo Veintitrés, nombre que mantiene en la actualidad. Lanata dejó la dirección del medio a fines de 2001 y vendió la mayor parte de las acciones.

Él junto a Jorge Fontevecchia y Eduardo Aliverti llevan a cabo un periodismo de investigación que es un fenómeno periodístico aparecido en la década del 80', después del golpe de estado donde prefieren ver la realidad de los hechos de manera crítica y no tan optimista o positiva. Es conocido por su gran sentido del humor para tratar las noticias."1

WOW..

Al parecer mucha gente lo cagó, perdió todo y tuvo que comenzar foja cero. En 2005 apareció en AM -junto a Reynaldo Sietecase- con "Lanata AM", consigue una changa en una cadena radial española (Cadena Ser), etc. En 2007 Editorial Sudamericana le publicó su primera novela -Muertos de Amor- que fue todo un éxito.

1ero de marzo de 2008. Comienzan a correr las rotativas nuevamente con CRÍTICA de la Argentina. Entre tanta porquería, sale esta remake del diario de la década del '20 en que escribieron Roberto Arlt, Jorge Luis Borges, etc. en formato tabloide con dirección de Jorge Lanata y Sub Dirección de Martín Caparrós, dos amigos de militancia periodística. Ayer, en medio de todo este falso quilombo por el paro agropecuario decidí comprar el diario por primera vez, hoy lo mismo y hace un rato me senté a pensar sus líneas.

Muy parecido al Página de sus comienzos, copia fiel de la La Opinión de Jacobo Timerman. Con redactores y columnistas nuevos en el rubro, notas serias y coberturas comprometidas entre el eclecticismo y el zurdaje, Crítica parece querer retomar el espacio opositor que dejó vacante Página tras su alineamiento con la gestión K. Hay espacio para el amarillismo, para voces oficialistas, para Lanata, su cigarro y su granada, y también para una interesante bajada de línea marcada por el collage informativo, siempre detrás de la Nota de Tapa (ver todas las primeras páginas).

Es innovador para la chatura a la que estamos acostumbrados en materia de prensa gráfica diaria, pero es menos de lo que prometía. Hoy me acercaron la edición del domingo y tiene otro color, así que lo vamos a sugerir para ese día, para acompañar al diario de todos los días. Ah, tiene un hermoso vicio importado de Timerman: cualquiera escribe de cualquier cosa, el ejemplo más claro es Gustavo Noriega, fundador y director de la revista El Amante -de cine-, hoy panelista de Duro de Domar -el programa de Petinato- que escribe sobre deportes con total impunidad.

Bien por Lanata, saludamos su vuelta al ruedo.

 

 1 Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Lanata

Imagen: logo original Diario Crítica


TIMERMAN El periodista que quiso ser parte del poder 1923-1999 (2004) De Graciela Mochkofsky. Por LC

ISBN 987-566-025-6. Sudamericana S.A./De Bols!llo. $24

Primero me gustaría agradecer por este medio a la persona que me recomendó esta biografía (cuya identidad prefiero preservar en el anonimato); hacía tiempo que un libro no me hacía caer una lágrima, quizás desde Las Travesuras de la Niña Mala, de Vargas Llosa, que no me ocurría.
Timerman es una especie de "mezcla rara entre angustia y cañita voladora"1, un profundo viaje a través de la vida del talentoso periodista, así como también un lúcido sobrevuelo por la violenta y bizarra historia de la segunda mitad del siglo XX en Argentina. Es curioso, pero pese a tratarse de un libro de contenido realmente paralizante y por momentos electrizante/ficador, el relato es suave, ameno y tristemente estremecedor.
La autora, Graciela Mochkofsky, es profesora de la casa en el Máster en Periodismo (joint venture La Nación-Universidad Torcuato Di Tella) y le ha dedicado más de cinco años a la investigación que devino en Timerman. El resultado arrojó no sólo una brillante biografía, también la romántica evidencia de la pregunta de "¿cómo llegamos a esto?", mencionada en la contratapa del libro y tan común por los tiempos en que fue publicada (2004). 
Asimismo, al dorso del libro se encuentra el testimonio de Robert Cox, director del Buenos Aires Herald durante los años de plomo, quien sentencia: "... Maravillosamente escrito. Es el libro que más he disfrutado en años y años y años". Háganle caso.

 

La ñapi de mamá, de Mollo, Arnedo y Araujo. Track 11 de "Narigón del Siglo, yo te dejo perfumado en la esquina para siempre"


Mamá (2001) De Jorge Fernández Díaz. Por LC

ISBN 950-07-2277-1. Sudamericana S.A./De Bols!llo/Colección Best Sellers. $19

Confieso que me acerqué a este autor tras haber leído un artículo suyo, que reflexiona sobre el estado actual de la oposición en la Argentina, que publicó La Nación en su sección de opinión el día 27 de diciembre de 2007 (La Hora de los no Políticos -al pie hipervínculo 1). Fernández Díaz es escritor y periodista, nació en Palermo -Ciudad de Buenos Aires- en 1960 y durante 25 años fue alternativamente cronista policial, periodista de investigación, analista político, crítico literario, jefe de redacción de diarios y director de revistas. Escribió en El Periodista de Buenos Aires, fue redactor especial de La Razón, jefe de redacción de El Diario del Neuquén, secretario de redacción de El Cronista, y subdirector de las revistas Somos y Gente. Dirigió la revista Noticias y es actualmente secretario de redacción de La Nación. Publicó las novelas El asesinato del wing izquierdo (1985) y El dilema de los próceres (1997), la biografía no autorizada El hombre que se inventó a sí mismo (1991) y Mamá (2001), la crónica novelada de su madre inmigrante que estuvo treinta semanas en las listas de best sellers y que agotó diez ediciones en la Argentina y cuatro en España. También publicó el año pasado Fernández, una novela que narraba las desventuras de su generación 2. En 2007 ganó el Premio Kónex de Platino en el rubro Comunicación-Periodismo por su labor en la categoría Redacción Periodística.
Cuando leí este comentado artículo decidí acercarme a la literatura del autor para descubrir de dónde provenían las retorcidas líneas que La Nación permitía incluir en páginas tan simbólicas como las de opinión. Tuve la suerte de encontrar Mamá en la biblioteca de casa, este maravilloso best seller que me llevó a recorrer los olores, los sabores, las desventuras y los rincones más oscuros de la vida de una familia de inmigrantes provenientes de Galicia, en el barrio de Palermo, en nuestra Capital Federal.
Una campesina española envía a su hija de 15 años a la Argentina de Perón. Quiere sacarla de la miseria y le promete lo que la inmigración a la Argentina por defecto parecía augurar: prosperidad. Lejos de ese ideal se desarrolla la vida de la jóven María del Carmen, quien se queda en la Argentina, conviviendo con su triste destino y con la nostalgia del destierro. EXCELENTE.

1 Artículo: http://buscador.lanacion.com.ar/Nota.asp?nota_id=974124&high=hora%20pol%EDticos
2 Fuente: http://www.fundacionkonex.com.ar/premios/curriculum.asp?ID=2886


Del Otro Lado del Río

Interesante y variada compilación sobre el conflicto entre Argentina y Uruguay por la instalación de las papeleras sobre el Río Uruguay.

Para bajarte el índice de contenidos y el primer capítulo, hacé click acá.


Anuario de Políticas Públicas 2006 de CIPPEC

Un equipo interdisciplinario del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) realizó hace unos meses un estudio detallado sobre las políticas públicas durante todo 2006, su relación con el pasado histórico del país, y las perspectivas para el futuro. Escrito de manera simple y directa, el Anuario hace un análisis muy interesante y completo acerca del tema.

El trabajo contiene casi cincuenta artículos, entre editoriales, notas de análisis y entrevistas. Los mismos se dividen en varias secciones, que se encargan de los principales aspectos de la gestión pública: Equidad y Crecimiento; Finanzas Públicas; Política; Justicia y Derechos Humanos; Educación; Salud; Política Exterior; Defensa y Medio Ambiente. En ellos, se da especial importancia a los efectos que las políticas tienen sobre la calidad de vida de los ciudadanos.

Vale la pena leerlo. Si trabajás con el tema, si te interesan algunas de las cuestiones que aborda, o si simplemente te preocupan los asuntos que nos afectan a todos, te lo recomendamos. Si querés una copia, nosotros, gracias a la gentileza de la gente de CIPPEC, podemos darte una. Mandanos un mail a la dirección de contacto.