El graduado de la Carrera de Arquitectura es un arquitecto con pensamiento propio capaz de intervenir en su medio cultural y social a través de aptitudes para adaptar ágilmente su actuación. Está preparado para desplegar capacidades en cualquiera de las formas del ejercicio profesional: conformando un estudio de arquitectura propio, incorporándose a empresas vinculadas a la industria de la construcción, integrando organismos del Estado, o profundizando sus estudios a través de la docencia o la investigación. El elevado nivel académico, el intercambio con los alumnos y profesores, y la posibilidad de continuar su formación en las Maestrías y Programas para Graduados de la Escuela le permiten expandir su formación universitaria luego de finalizada la Carrera, encauzando su aprendizaje en diversos campos de especialización e incorporando nuevos medios para su actualización.