Di Tella en los medios

Vigilar a los abogados

Diario Perfil

8 Enero 2012

Por Ignacio Mazzoco. Abogado. Ex director de la Escuela de Derecho de la Universidad Torcuato Di Tella.
En La noble igualdad, Ignacio Mazzoco "traduce" para todos el sistema legal argentino, hasta hoy oscuro, encriptado y accesible sólo para unos pocos, y explica con lenguaje "de barrio" los derechos que la Constitución Nacional nos da a todos los habitantes, con la idea de que si comprendemos cuáles son nuestros derechos y cómo funcionan, seremos más libres. Aquí, los consejos para controlar a nuestros abogados si debemos hacer un juicio.

Como sucede en cualquier profesión, existen abogados que quieren hacer bien su trabajo y otros (por suerte muy pocos) a quienes solo les interesa ganar plata sin importar cómo. Estos últimos son los que a veces hacen trampitas para quedarse con plata que en realidad corresponde a sus clientes.

Aunque tu abogado sea el más honesto (que es lo que suele ocurrir) es importante que entiendas las herramientas que ofrezco aquí y que te permitirán entender cómo funciona y evoluciona cualquier juicio en el que estuvieras involucrado y cómo consultar y controlar el trabajo de tu abogado. Generalmente, uno se juega cosas muy importantes en un juicio (dinero, relaciones familiares, proyectos personales en los que uno se involucró mucho, reputación y muchas otras cosas).

Por eso es inaceptable que uno no sepa bien donde está parado cuando el juicio avanza, cómo está haciendo su trabajo el abogado, donde está ubicado el expediente y cómo puede hacer uno para verlo, cuánto debe pagar a su abogado (como mínimo y como máximo), qué pasa si se pierde el juicio (cuánto me costaría perderlo) y si se pierde el juicio conocer la razón (si alguien cometió un error o fue simplemente que la otra parte tuvo mejores argumentos). Lamentablemente, la mayoría de las personas cree que el abogado es el único que puede comprender cómo funciona un juicio y qué dice el juez. Esto hace que la gente no tenga idea de qué es lo que hacen sus abogados y cómo marchan sus juicios. La gente simplemente lleva el caso al abogado esperando que luego de unos años éste lo llame para avisarle si "ganó o perdió". A continuación les doy algunos consejos para que entiendan cómo marchan sus juicios y, de ser necesario, eviten que sus abogados "se hagan los vivos". También les explico algunos detalles técnicos sobre cómo funciona un juicio que no son para nada difíciles de comprender.

Si terminó el juicio, pedí ver la sentencia. Generalmente el abogado cuenta muy poco a su cliente sobre cómo va el juicio. Un buen día lo llama y le dice que ganó o perdió. En estos casos el cliente no sabe por qué ganó o perdió, cómo ni qué dijo el juez en la sentencia que lo declaró ganador o perdedor. Para evitar confusiones (y en algunos casos estafas), el cliente debe pedirle a su abogado que lo acompañe hasta el juzgado y le muestre el expediente en donde está la sentencia que dictó el juez. Toda sentencia tiene una última parte en la que el juez dice quién ganó, quién perdió y lo que tiene que hacer cada uno. Por ejemplo, aquí puede decir que la parte que perdió debe pagarle a la parte que ganó $ 100 mil. Contrariamente a lo que todo el mundo cree, esta parte de la sentencia es muy sencilla de entender porque el juez dice con nombre y apellido quién ganó, quién perdió y qué hay que hacer o cuánto hay que pagar. Para que entiendan cómo es esta parte de la sentencia, ofrecemos una como ejemplo: Por lo tanto, el Tribunal Resuelve: I.- Que el Sr. Pérez es responsable del daño que sufrió el Sr. González cuando fue mordido por el perro del Sr. Pérez. II.- Condenar al Sr. Pérez a pagar la suma de $ 20 mil (pesos veinte mil) al Sr. González en concepto de gastos médicos, daño moral y psicológico. III.- Declarar que los gastos del juicio deberán ser abonados por la parte que perdió [el Sr. Pérez]. IV.- Fijar los honorarios de los abogados en el 14% del monto de la condena [o sea, $ 20 mil].

Pedí al abogado que te explique cómo terminó el juicio. Cuando el abogado te avise que el juicio en el que estás involucrado terminó, pedile que te explique por qué y cómo terminó. Si el abogado te dice que perdiste el juicio, es muy importante que le preguntes por qué razón lo perdiste. Pudiste haberlo perdido simplemente porque la otra parte del juicio tuvo mejores argumentos que convencieron al juez de que tenía la razón. También podés haber perdido porque tu abogado cometió un error imprudente y grave (por ejemplo, pudo haberse olvidado de presentar un papel en un plazo determinado). El error más frecuente del abogado es olvidarse y "no hacer nada" en el juicio. "No hacer nada" quiere decir no presentar ningún escrito ni realizar ningún acto que impulse el juicio en el que estás involucrado durante un tiempo determinado. Este error genera una sanción por parte del juez que se llama "caducidad de instancia". La caducidad de instancia hace que pierdas el juicio y que tengas que pagar todos los gastos del juicio (incluidos los honorarios de tu abogado y ¡los del abogado de tu rival en el juicio!). Un ejemplo práctico: si iniciás un juicio a una persona que te chocó el auto y tu abogado no hace nada en el juicio durante seis meses, el juez puede declarar la caducidad de instancia. Si te pasa esto, perdés el juicio y tenés que pagar los honorarios a los dos abogados que actuaron en el juicio. 

Podés ir a ver el expediente al juzgado. Es importante que entiendas cómo funcionan los juicios. Los juicios tardan un tiempo determinado en llegar a su fin y tienen muchas reglas sobre qué se puede hacer y qué no se puede, cuánto tiempo se debe tardar como máximo en hacer cada cosa (plazos), qué puede presentar cada parte para demostrar lo que está diciendo y convencer al juez y muchas otras. Los expedientes judiciales son las carpetas que están en los juzgados y que contienen todos los escritos que van presentado los diferentes abogados del juicio; también contienen todo lo que va diciendo el juez hasta la sentencia. En otras palabras, en los expedientes está todo "lo que pasa" en el juicio. Cualquier persona puede ir al juzgado y ver cualquier expediente. No hace falta tener ningún título especial (ni siquiera el primario completo) ni cumplir ningún otro requisito para poder ir al juzgado y pedir ver el expediente. Esta regla es tan flexible que, si quisiera, podría ir a ver el expediente de un juicio de un vecino con quien no tengo la más mínima relación. Por eso se dice que los expedientes son "públicos". Esta regla tiene muy pocas excepciones (por ejemplo, si hay menores involucrados en el juicio y se quiere preservar su identidad, en este caso solamente los padres de los menores involucrados y sus abogados pueden tener acceso al expediente). Entonces, lo único que tenés que hacer para saber cómo marcha tu juicio y cómo está actuando tu abogado es ir al juzgado y pedir ver el expediente. Para poder ver el expediente, lo que hay que saber es lo siguiente: - En qué juzgado está y su dirección. Los juzgados casi siempre se clasifican con números. Por ejemplo, en la calle Uruguay 714, primer piso, de la Capital Federal se ubica el Juzgado Nacional en lo Civil n° 64. - Cuál es el nombre del expediente. Los expedientes tienen casi siempre el nombre de la persona que inició el juicio y el nombre de la persona que fue demandada. Por ejemplo: "Dupont, José Luis c/ Arias, Diana María s/ Daños y Perjuicios". En este ejemplo José Luis Dupont inició juicio a Diana María Arias. "C/" significa "contra" (porque en el juicio está Dupont "contra" Arias). Como Dupont inició juicio a Arias porque ella le causó un daño, el juicio es clasificado como "daños y perjuicios". "S/" significa "sobre" (porque el juicio es sobre "daños y perjuicios"). - El número del expediente. Cuando se inicia un juicio nuevo el juzgado le asigna un número al nuevo expediente que se forma (por ejemplo, Expediente # 25441). A este número se le agrega el año en que fue iniciado el juicio (por ejemplo, 2011). Así es como se forma el número de expediente 25.441/2011. Con el nombre y el número de expediente, cualquier persona puede ir al juzgado y pedir a las personas que atienden al público que le traigan y muestren el expediente. Además, muchos expedientes se pueden consultar por Internet. Para saber si tu juicio se puede consultar por Internet tenés que preguntar a las personas de atención al público del juzgado si tu expediente está "subido" a Internet. Por ejemplo, todos juicios civiles en juzgados nacionales situados en la Capital Federal pueden revisarse en la siguiente dirección de Internet: http://consultas.pjn.gov.ar/consultas/ civil/juzgados.php

¿Qué honorarios le corresponden a tu abogado (o cuál debería ser su "sueldo" por llevar adelante tu juicio)? Los abogados no pueden cobrarte lo que quieran. La ley de Aranceles y Honorarios Profesionales de Abogados (Ley 21.839) regula lo que ellos pueden cobrarte como mínimo y máximo. Según esta ley, los honorarios de los abogados van a ser fijados por el juez al momento de dictar la sentencia. El abogado de la persona que gana el juicio tiene derecho a cobrar entre el 11 y el 20% del total que le corresponda a la persona que ganó. Daré un ejemplo práctico para explicar esto. Si inicié un juicio contra una persona que me había chocado con el auto y el juez dijo en su sentencia que esa persona me tiene que pagar $ 20 mil como indemnización, a mi abogado le voy a tener que pagar entre $ 2.200 y $ 4 mil. El juez es quien decide cuál será el monto final que cobrará el abogado. Por otra parte, los honorarios del abogado de la persona que perdió el juicio serán entre el 7% y el 17% del total que quien perdió debe pagar a quien ganó. Siguiendo el ejemplo anterior, la persona que perdió el juicio y debe indemnizar con $ 20 mil a quien ganó debe pagar a su abogado entre $ 1.400 y $ 3.400 de honorarios. Además, la ley permite que las personas hagan acuerdos especiales con sus abogados para fijar cuántos honorarios les pagarán (que pueden ser distintos a los que el juez considere en su sentencia). Sin embargo, la ley indica que el honorario que el cliente pactó con su abogado nunca puede superar el 40% de lo que el cliente gane en el juicio. Por ejemplo, imaginemos que quiero iniciarle un juicio a alguien. Antes de hacerlo puedo hacer un pacto con mi abogado para que, independientemente de lo que diga el juez, yo le pague (como máximo) el 40% de lo que yo gane en el juicio. Entonces, si yo gano $ 100 mil, el abogado podrá cobrarme de honorarios $ 40 mil. La ley no permite más. La ley también decide quién debe pagar los gastos que generó el juicio (por ejemplo, si tuvieron que contratar algún experto que analice alguna prueba). Esta regla dice que quien pierde el juicio debe pagar esos gastos. La parte que perdió el juicio también tiene que pagar los honorarios de su abogado y los del abogado de la parte que ganó. Esta regla tiene algunas pocas excepciones que no explicaré aquí para no confundirlos. Es importante que sepas que cada provincia tiene sus propias reglas sobre honorarios y que, si bien la mayoría usa la regla que recién expliqué, puede haber alguna diferencia. Si querés estar seguro de que tu abogado te está cobrando lo que corresponde, podés llamar al Colegio Público de Abogados de la Provincia en dónde está tu juicio y preguntar cuánto debería cobrarte tu abogado.