En los medios

Clarín
11/03/17

Vivir a contramano: los chicos sin clases estudiarán cuando el resto esté de vacaciones

Mariano Narodowski, profesor de la UTDT, sostiene que "el problema son los cortes de clases. Y no solo por los paros docentes. El calendario escolar está mal planificado y ni siquiera contempla los 180 días de clases", opina

Por Ricardo Braginski

De concretarse el calendario de paros establecido por los gremios docentes en Provincia, una gran cantidad de chicos bonaerenses, de escuelas públicas, habrán tenido su primer día de clases el viernes pasado, la semana que viene estarán solo dos días en la escuela (el martes y el viernes), la tercera semana también dos días (lunes y jueves, porque el viernes es el Día de la Memoria). Y todo esto si los gremios bonaerenses no decretan nuevas huelgas en el medio. Además, por una disposición del gobierno provincial, los días de paro este año deberán recuperarse “en el receso invernal”, con lo cual -de concretarse esta aspiración oficial- es probable que esos mismos chicos prácticamente se queden sin vacaciones de invierno. Y así como ahora están sin clases mientras otros van a la escuela, después tendrán que ir al colegio cuando otros estarán de vacaciones ¿Cómo afectan todas estas irregularidades a los aprendizajes?

Clarín consultó con diversos especialistas que, si bien coinciden en la necesidad de recuperar de algún modo el tiempo perdido, son escépticos con respecto a la posibilidad de que, en este escenario, se puedan recuperar contenidos. “Para los aprendizajes lo más importante es mantener un ritmo en el ciclo lectivo. No es lo mismo mantener todas las clases seguidas, y planificadas, que dictar algunas unidades hoy, después que pasen un par de semana y finalmente agregar unos días en cualquier otro momento, como en las vacaciones. De esta manera los chicos no aprenden, se hace como si aprendieran. Los contenidos finalmente no se recuperan”, dice, tajante, Inés Aguerrondo, socióloga de la Educación.

Marcos Mansone (9) no quiso cambiarse de escuela para mantener el vínculo con sus amigos. “Los conozco a todos desde el jardin. Pero este año casi no nos vimos. Unos venian, otros no. Igual que las maestras”, relata el nene que pasó al 4 año de la escuela Florentino Ameghino, de 11 y 68, de La Plata.

Mariano Narodowski, profesor de la Universidad Di Tella, coincide con la importancia de mantener los ritmos. “El problema son los cortes de clases. En los últimos años tuvimos más semanas con 3 o 4 días de clases que las completas con los 5 días en el aula. Y no solo por los paros docentes. El calendario escolar está mal planificado y ni siquiera contempla los 180 días de clases, que además se pierden por problemas de imprevisión, organización, ausentismos y malas condiciones de la infraestructura escolar”, dice.

A Gustavo Iaies, director del CEPP, le preocupa, sobre todo, el muy irregular comienzo de clases, lo que hace que el período de vacaciones (las del verano) sea muy largo. “A los chicos los afecta mucho en términos de aprendizajes. Si un pibe venía con problemas de lectura, por ejemplo, son más de tres meses y medio que no tiene práctica. Muchos de esos chicos juegan a la pelota, están en la calle, pero no leen. Toda la práctica pedagógica la tienen concentrada en el aula”, afirma.

¿Es bueno recuperar en las vacaciones de invierno? Para Iaies la medida es razonable. “Cualquier cosa para que no pierdan más días hay que contemplarla”, dice, aunque aclara: “Es muy loco cómo muchos chicos empiezan a vivir en otra realidad: no están en el colegio ahora y lo van a estar en plenas vacaciones”. Para Aguerrondo, “hay muchas investigaciones que muestran que en América Latina se pierde mucho tiempo y eso influye en los malos resultados. Agregar tiempo escolar en vacaciones impacta y modifica la normal planificación de una familia, que ni siquiera podrán organizar bien ese período. Toda esta situación es un abuso, con los chicos y con las familias”, opina.

Narodowski propone otra solución: respetar a rajatablas los 180 días de clases y llegar a un acuerdo para recuperar cuando se pierde 5 o 10% de esos días. Y que sea en semanas completas, para seguir el ritmo escolar.

Los expertos reconocen que será difícil que la Provincia pueda implementar como se propone el recupero en vacaciones de invierno. Lo más probable es que deba enfrentar la oposición de los mismos gremios que ahora impulsan los paros. Hay coincidencia en que los problemas de aprendizaje son muy profundos. La extensa huelga obligará a buscar distintas soluciones para una crisis educativa que ya lleva unos cuantos años.