El artista murió en un trágico accidente del que todavía se tienen dudas. Es uno de los referentes más grandes de la música popular argentina.
Después de tantos bemoles, vuelvo después de cinco años y es como volver a la casa de los viejos", dijo Jorge Cafrune el día después de haber cantado en Cosquín, en 1978 cuando regresó al festival después de cinco años de ausencia. Fue esa su última actuación. Días después de bajar de ese escenario, Cafrune marchó a cumplir su sueño: unir las capitales de cada provincia a caballo, "y llegar como corresponde a cada población, a cada gente, a esa gente callada y humilde que tenemos nosotros en el interior del país". Sin embargo, en la madrugada del 1 de febrero, una camioneta conducida por Héctor Emilio Díaz, lo embistió en la ruta 27 en Benavídez, y lo dejó sin vida.
Cafrune había salido en su caballo rumbo a Yapeyú (Corrientes), junto a su amigo Fino Gutiérrez, para participar del homenaje por el bicentenario del nacimiento del general San Martín. En el escenario del festival, ya había anunciado que haría su raid hípico al lugar del nacimiento y que llevaba consigo un cofre de tierra de Boulogne Sur Mer.
Nació en El Carmen, Jujuy. Allí, por iniciativa de Ariel Ramírez fundó su primer grupo, Las voces del huayra y más adelante, Los cantores del alba donde se quedó poco tiempo. Su vuelo era en soledad. Así se lanzó como solista y en 1962, se convirtió en la primera revelación" en el festival nacional de Cosquín por aclamación del público. En ese entonces, tenía 25 años.
Los 15 años que le siguieron lo definieron como el trovador del pueblo. Fue el ejemplo de generaciones posteriores y el que con su generosidad, presentó a Mercedes Sosa en el Festival de Cosquín contra los ánimos de la Comisión.
Sus composiciones y sobre todo su actitud, lo llevaron a ser uno de los enemigos del gobierno militar y una de las fijaciones de la Triple A. López Rega, solía expresar que Cafrune era más peligroso con su guitarra que un ejército con armas.
Cuando su voz se escuchó en Cosquín, en ese enero de 1978, Cafrune interpretó una de las canciones censuradas por la dictadura. Se trataba de "Zamba de mi esperanza" que el cantor no había incluido en su repertorio, pero que terminó cantándo a pedido del público. Por eso, hasta la fecha existe la duda acerca del accidente que padeció.
En el libro Jorge Cafrune-memoria de un hombre libre, publicado en Córdoba en 2004 por Héctor Ramos, se recupera el anuncio de la travesía que Cafrune estaba por realizar, y se dice que expresó al respecto: "Me amenazaron diciéndome que si hago el viaje moriré. Dicen que un zurdo no puede mancillar la tierra de San Martín. Siempre dije que no soy comunista, que soy nacionalista con ‘c’ y no con ‘z’ y que no me alineé como cantor de protesta. Yo le canto al pueblo."
Las crónicas de la época consignaron que el conductor no sólo atropelló a Cafrune y a su caballo blanco, sino al otro jinete (Gutiérrez) que marchaba varios metros adelante; detuvo la camioneta recién a 200 metros del lugar donde se había producido el impacto y luego se alejó del lugar, sin ayudar a las víctimas.
Aunque sufría la rotura de diez costillas y politraumatismo de cráneo, Cafrune llegó con vida a la asistencia pública de Benavídez. De allí lo trasladaron al Hospital Municipal de Tigre, y más tarde volvieron a trasladarlo, esta vez al Instituto del Tórax de Vicente López, trayecto en el que murió.
En Militancia de la canción. Política en el canto folclórico de la Argentina 1944-1975, libro donde volcó su tesis de Maestría en Historia de la Universidad Di Tella, el especialista Carlos Molinero indica que un Cafrune agonizante expresó: "Es mejor que me maten… no aguanto más… Te encargo mis hijos, que no les pase nada."
La investigación recuerda que Cafrune cometió la osadía de entonar una canción prohibida en Cosquín alegando que "aunque no está en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide, la voy a cantar".
"Son las palabras de Cafrune las que resultan ácidas, más aun que la canción. Era claro que eran reveladoras de un secreto a voces: había canciones prohibidas y Cafrune se preciaba de no acatar prohibiciones pues el pueblo era más que el gobierno, por terrorífico y poderoso que éste fuera", escribe Molinero.
Sumándole signos de interrogación al carácter de accidente que acabó con la vida del creador nacido el 8 de agosto de 1937 en Perico del Carmen, Jujuy, Molinero recurre al testimonio de Teresa Celia Meschiati que aparece en el Nunca Más, quien desde el 25 de septiembre de 1976 y durante 26 meses estuvo detenida-desaparecida en el centro clandestino de detención La Perla. "Los militares allí presentes (en La Perla) coincidieron en que había que matarlo para prevenir a los otros (el que dijo esto fue el Teniente Primero Carlos Villanueva)…", señaló la presa política al Nunca Más.
El "Turco" fue quizás una de las personalidades más magnéticas del folklore. Serio, barbado, de entonación clara y tonos bajos, mucho más joven que lo que se creía, el trovador que popularizó la "Zamba de mi esperanza" nutría su repertorio con la temática yupanquiana ("Coplas del payador perseguido", "La alabanza").
"Virgen india", "Mi luna cautiva", "Santafesino de veras", "Chiquillada", "No te puedo olvidar" y "Resolana" fueron algunas de las canciones más celebradas por su público.
En su voz, que evocó el drama del gaucho perseguido, revivían los caudillos federales y los versos del "Martín Fierro". Sus presentaciones públicas y sus actuaciones incluyeron, allá por 1973, su participación en la película Argentinísima. Proveniente de familia campesina, antes de ser cantor se recibió de bachiller y trabajó como chofer en un aserradero. Años más tarde llegaría a los escenarios españoles como un símbolo de la vida libre y errante del gaucho.
Cuatro hijas de su primer matrimonio –la cantante Yamila es la mayor– y dos hijos del segundo –que concretó con una española– componen la familia del hombre que desde 1972 alternaba su estadía entre Europa y la Argentina. «
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"voy a recibir un tirón de orejas"
Jorge Cafrune marcó el camino de varios artistas del folklore. Es uno de los referentes más importantes de, por ejemplo, León Gieco."Yo era fanático total de Jorge Cafrune. Cuando tocó en mi pueblo, lo esperé horas, desde las 9 de la noche hasta las dos de la mañana, me quedé afuera del club sólo para verlo. Hasta que alguien me llevó a conocerlo en el intervalo y yo no, que no quería molestarlo, pero al final accedí y me presentaron como 'el Jorge Cafrune de Cañada Rosquín' y yo me puse blanco y, sin embargo, Cafrune me miró, me acuerdo de la mirada, me puso la mano en la cabeza y dijo: "Por algo las cosas se dicen." Eso relata Gieco, quien tiene en su repertorio la zamba "Cuando llegue el alba".
Además, Cafrune grabó algunas canciones con Marito (Mario Guillermo Perrotta), que cantó con el Turco entre 1972 y 1974, y que no pudo subir al escenario de Cosquín porque era menor de edad.
Pero tal vez, la historia más conocida es la presentación de Mercedes Sosa en el festival de Cosquín. Ellos se conocían pero se hicieron amigos en Uruguay, donde la cantora vivió durante un tiempo. En 1965, Cafrune la presentó sobre el escenario de esta manera: "El festival de Cosquín es y se caracteriza por dar año a año una o varias figuras nuevas, yo me voy a atrever, porque es un atrevimiento lo que voy a hacer ahora y voy recibir un tirón de orejas por la Comisión, pero qué le vamos a hacer, siempre he sido galopeador contra el viento. Le voy a ofrecer el canto de una mujer purísima que no ha tenido oportunidad de darlo, y lo voy a hacer aunque se arme bronca, la voy a dejar con ustedes, una tucumana, Mercedes Sosa."
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Canto libre y digno
Desde España. En los inicios de la década del setenta, el cantor recorrió España en una gira como lo estaban haciendo varios otros músicos latinoamericanos. Después de una actuación en Sevilla, aceptó dar una nota radial para Barcelona, esta es su reproducción:
Locutor:–¿A qué se debe este boom que están teniendo los sudamericanos en España, no se están aprovechando de las circunstancia histórica de sus países para hacer dinero acá?
Jorge Cafrune: –A qué se le llama boom, a qué se llama éxito y quiénes son los exitosos. Quiero saber si el éxito es vender discos o la actuación en festivales o la falsa representación del país. O a llenar teatros en forma de cultura en forma de información en forma de exponer el paisaje y la gente. Porque eso, la capacidad de dinero que uno está haciendo en esto que usted le llama boom no tiene absolutamente nada que ver con cosas parecidas a las que hace España en Argentina como Serrat y Raphael, y pienso que tendrían que pasar muchos tiempos y organizar promociones internacionales para que nosotros lleguemos a la mínima forma en que llegan españoles famosos a la Argentina. Acá hay una confusión, a qué se le llama boom y a qué se le llama tremendo éxito.
–¿Y a qué ha venido entonces usted a España desde a Argentina?
–¿Cómo a qué he venido? He venido con una función de ampliación del canto, sin siquiera tener un contrato fijo.
–Pero está haciendo dinerito porque en Sevilla por una actuación de anoche ganó usted 750 mil pesetas...
–¡Hombre!Le agradezco porque mi representante lo que a mí me ha rendido con 50 mil pesetas, y es catalán, así que entonces vamos a hablar
–Jorge Cafrune no es entonces un hombre rico...
–Por supuesto, soy un hombre normal y antes de hablar de plata hay que figurarse cuáles son los negocios que se hacen acá en España a 125 la entrada más cara y a 40 la más barata para que vaya la juventud, acá no se cobra 300 pesetas como algunos que enarbolan un canto en función de hombre y después son caros.
–Pero usted es un cantante de un pueblo y es normal que sus entradas salgan 125 pesetas...
–¿Y a 125 pesetas usted puede creer que alguien pueda pagarle a usted 750 mil pesetas en una noche?
–Nos dijo que no es un hombre rico...
–La concepción de la gente, habla de la venta de discos. nosotros los cantores los que no somos poetas, tenemos la mínima percepción de dinero en cuanto los discos. La acción que estoy haciendo a 125, a 40 pesetas, no te pueda ocasionar una riqueza extremada.
–Usted es un cantante popular no de Roll Royce.
–Para usted poderme preguntar tiene que tener alguna justificación...
–Usted es un hombre rico en tierra en pueblo y en poesía, es de lo único que puede alardear.
–Soy rico en vivencias soy un tipo feliz, valoro y respeto a la gente, permanezco enajenado al negocio eso será tal vez la única tontera que cometí en mi vida, no ser un cantor comercial. Veo a la larga pero no me arrepiento a tomar el rumbo, la dignidad, me da libertad.