Clarín
22/08/10

Los precios buscan un nuevo piso

Los precios tuvieron un comportamiento levemente creciente en julio. Ahora, la inflación anual rondaría el 25%.

Cuando muchos especialistas hablaban de cierta "estabilidad" en la inflación, a pesar de ubicarse en un nivel en torno al 20%, a partir de julio los precios habrían tomado nuevo impulso. Las curvas privadas de inflación, y más tibiamente las del propio INDEC, indican que se habría acabado la tendencia a la ralentización en los índices de precios verificada, sobre todo, en los meses de mayo y junio.

Así, en el séptimo mes del año, el IPC-FIEL experimentó un alza del 1,5% (superior al promedio del 1% en el segundo trimestre), lo que indica un crecimiento anual del 22,9%. En el caso de Buenos Aires City (la consultora donde recaló Graciela Bevacqua cuando la despidieron del INDEC), registró para julio un aumento del 1,8% (1,4% en los tres meses previos), con una tendencia anual del 23,4%. Hasta el propio INDEC reconoció la suba: 0,8% en julio frente a un 0,7% de los meses anteriores y con un proyectado intraanual del 11,2%.

Los datos fueron reunidos en el último informe económico del Banco Ciudad, que, además, señala algunas de las características de este proceso. Por ejemplo, que el ancla de los bienes y servicios regulados no operó durante julio debido a la fuerte influencia que tuvieron los incrementos en las prepagas y salud en general y en el precio de los combustibles (las subas en los gastos de salud no fueron notados en el relevamiento del INDEC).

Otro detalle para los técnicos es que la política monetaria estaría convalidando las expectativas inflacionarias. El dato para corroborar este punto es que el M2 privado (circulante en poder del público y depósitos a la vista del sector privado) mostró un incremento de 26,2% año a año en julio.

Otro dato, del propio INDEC, es la evolución de la inflación mayorista (IPIM), a pesar de registrar en julio un guarismo más bajo que en meses anteriores, que sigue en torno del 15% anual. Es este caso, el IPIM tiene un aliado: la estabilidad en el tipo de cambio. En efecto, en el último año, el peso se devaluó apenas un 3%, lo que ayudó a compensar los aumentos que registraron los precios de varios productos importados, desde materias primas hasta productos terminados.

Las expectativas de inflación de la población, en tanto, se mantienen en el 25%, según la encuesta de la Universidad Torcuato Di Tella.

Uno de los sectores donde se registró un incremento de precios menor fue en la construcción. En gran medida por la moderación en el alza de los costos salariales.

Sin embargo, el informe destaca un dato cuando menos preocupante para aquellos interesados en tener una vivienda: medidos en dólares, los costos de la construcción (y se supone que los de venta) superan los niveles predevaluación.

Así, deflactando el Indice de Costo de la Construcción (ICC) por el tipo de cambio nominal (base diciembre 2001=1) los costos están 8,6% arriba del momento previo a la devaluación.

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